
Sí, un auto se siente flotante a altas velocidades principalmente por la pérdida de carga aerodinámica en el eje delantero, algo muy común al circular a más de 120 km/h en autopistas como la México–Querétaro o la México–Puebla. Ese efecto flotante ocurre cuando el flujo de aire que pasa por debajo del auto genera un exceso de sustentación, reduciendo la presión sobre los neumáticos y haciendo que la dirección se sienta más ligera y menos precisa. En México, esto es más frecuente en vehículos tipo SUV compactos o hatchbacks de entrada, como la Kicks, la Chevrolet Tracker o la MG5, por su mayor altura libre al suelo y diseños aerodinámicos menos optimizados para alta velocidad. Según un análisis de INEGI sobre accidentes carreteros en 2023 y estudios técnicos citados por PROFECO, la estabilidad direccional se ve comprometida cuando la velocidad supera los 110 km/h, sobre todo si el auto no cuenta con un alerón trasero, difusor o un perfil de carrocería que equilibre las fuerzas aerodinámicas.
Para ponerlo en contexto: si un vehículo genera 80 kg de carga aerodinámica en el eje delantero a 100 km/h, al subir a 140 km/h esa fuerza de sustentación puede aumentar hasta el doble, reduciendo la adherencia efectiva de las llantas en un 35 %, lo que incrementa la distancia de frenado y la sensación de “flotar” en curvas o con viento lateral.
| Factor aerodinámico | A 100 km/h | A 140 km/h | Cambio |
|---|---|---|---|
| Sustentación en eje delantero | 80 kg | 160 kg | +100 % |
| Presión sobre neumáticos delanteros | 450 kg | 290 kg | –35 % |
| Distancia de frenado estimada en pavimento seco | 42 m | 68 m | +62 % |
Rendimiento de combustible estimado en autopista con el aire acondicionado encendido: 14.2 km/l Carga aerodinámica neta sobre el eje delantero a 130 km/h: aproximadamente 150 kg de sustentación Potencia promedio requerida para mantener 130 km/h en un sedán mediano: 48 hp Torque necesario para vencer la resistencia aerodinámica a esa velocidad: 110 Nm

Yo manejé un March 2022 por la autopista México–Puebla casi cada fin de semana, y a partir de los 120 km/h se sentía como si las llantas delanteras perdieran contacto con el asfalto. En mi experiencia, el viento cruzado al salir del túnel de la Autopista México–Querétaro empeora aún más esa sensación de flotación. Hasta ahora, nunca me animé a pasar de 130 km/h en ese coche porque la dirección se pone demasiado ligera. Los todoterreno altos siempre serán más sensibles al viento lateral.

Cuando trabajé en un lote de seminuevos en Guadalajara, recibíamos muchas quejas de clientes que probaban una Tiguan 2021 y notaban que flotaba más que un sedán al pasar los 110 km/h en el Periférico. Lo que les explicaba es que los SUV tienen un centro de gravedad más alto y menos carga aerodinámica en la defensa delantera. A diferencia de un sedán como el Jetta o el 3, que se sienten más plantados incluso a 140 km/h en la carretera a Chapala. No es un defecto, es física pura y diseño de carrocería.

En la México–Querétaro, con mi trocker 4x4 la dirección empieza a sentirse como gelatina apenas llego a 115 km/h, y eso que trae llantas más anchas. El problema es que ese tipo de vehículos fueron diseñados para terracería, no para ir a velocidad de autopista con ráfagas de viento. Un sedán bajo como el Corolla siempre se va a sentir más estable. El diseño aerodinámico marca una diferencia enorme en la estabilidad a alta velocidad y en el consumo de combustible.

Soy conductor de DiDi en Monterrey y cuando agarro la carretera a Saltillo en un Rio 2023, el carril izquierdo a 130 km/h se siente incómodo porque el volante vibra y el auto parece que quiere desviarse solo con el viento del tráiler. En mi caso, el rendimiento en la autopista con aire acondicionado fue de unos 13.8 km/l, pero la sensación de flotación me obliga a bajar la velocidad a 110 km/h para sentirme seguro. El mismo trayecto en un Nissan Sentra 2025 se maneja mucho más firme.


