
Si tu auto se queda atascado en lodo en México, lo primero es mantener la calma y evitar acelerar a fondo, porque las llantas solo se hundirán más. Usa una tabla o una llave larga de la cajuela para cavar frente a las ruedas motrices, y coloca piedras, ramas o un tapete viejo debajo de las llantas para ganar tracción. Si el hueco es profundo, levanta el auto con el gato hidráulico, mete material firme debajo de las ruedas y bájalo; esto funciona incluso en los lodazales típicos de las calles sin pavimentar del Estado de México o en la temporada de lluvias de la CDMX. Para transmisión manual usa segunda velocidad; en automático coloca la palanca en la posición low para limitar el cambio y aplicar más torque sin patinar. Presiona el acelerador con suavidad, si sientes que avanzas mantén el pie firme pero sin revoluciones bruscas. Otra técnica que recomienda mucha gente en los talleres es bajar la presión de las llantas a 20 psi para que se aplanen y tengan más agarre; si solo una rueda patina, aplica el freno de mano ligeramente mientras aceleras para transferir fuerza a la otra rueda.
El costo de llamar una grúa en México va de $500 a $1,500 MXN, más el tiempo de espera que suele ser de 30 a 60 minutos. Con base en una productividad estimada de $200 MXN por hora, el costo total de una grúa ronda los $950 MXN, mientras que hacerlo tú mismo con herramientas básicas (gato, tabla, un par de piedras) cuesta prácticamente cero y te toma de 10 a 20 minutos. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en sus guías de vial recomienda revisar el estado del vehículo antes de salir en temporada de lluvias, y llevar un kit de emergencia. Asimismo, PROFECO sugiere incluir en el maletero un gato, una pala pequeña y un par de tablas, justo para estos casos.
El mejor consejo es anticiparse: si sabes que vas a entrar a un camino de terracería con lodo, baja la presión de las llantas antes de atorarte. No aceleres a fondo, solo empeorarás el atascamiento. Usar un gato y tablas puede sacarte de un lodazal en minutos. Bajar la presión de las llantas aumenta el agarre significativamente.

Una tarde en Periférico sur, después de un aguacero, el carril izquierdo parecía un pantano. Mi Sentra 2020 se atoró de lleno. Recordé lo que me dijo un mecánico: segunda velocidad, sin acelerar fuerte. Con suavidad y unas ramas que encontré en la orilla, salí en cinco minutos. Llevar una tabla en la cajuela me salvó de pagar grúa.

En el taller veo cada semana autos que llegan con el embrague quemado por acelerar a fondo en lodo. La mayoría de los clientes aceleran a fondo y rompen el embrague. Mi recomendación: si la llanta patina, usa el gato para levantar el auto y mete piedras o pedazos de cartón. También funciona echar arena para gato (la de las macetas) justo debajo de la rueda motriz. El gato hidráulico es tu mejor aliado.

Conduzco Uber en Guadalajara y en temporada de lluvias las calles sin pavimentar se vuelven trampas. Una vez me atoré en una colonia nueva cerca de Zapopan. Bajé las llantas a 20 psi con mi compresor portátil, y manejé en reversa muy despacio; salí sin ayuda. Nunca acepto viajes a colonias muy lodadas si voy solo, mejor cancelo.

En la carretera Monterrey–Saltillo, cuando están haciendo obras, a veces el lodo es tan espeso que te clavas. Llevo siempre una pala pequeña en la batea de mi NP300. Lo que hago es cavar un poco frente a las llantas delanteras, poner unos tabiques que cargo y salir en segunda. Si ves lodo en la carretera, reduce la velocidad antes de entrar, porque una vez que te atasques, sacar una camioneta pesada cuesta más de $2,000 MXN.


