
Sí, usar demasiado limpiador del sistema de combustible puede afectar el motor, y no solo no limpia más, sino que puede generar depósitos de carbón en la cámara de combustión, provocar cascabeleo (detonación) y dañar sensores como el de oxígeno. En México, donde muchos autos como el Versa o el Chevy Aveo usan gasolina Magna 87 octanos, el exceso de aditivo altera la mezcla aire-combustible y puede hacer que fallen las pruebas de verificación vehicular. Según PROFECO, en su guía de aditivos para combustible (2023), la dosis recomendada es una botella por cada medio tanque a tanque lleno, nunca más. Si aplicas el producto cada 5,000 km en lugar de cada 10,000 km (ciclo típico de 6 aplicaciones), el costo anual se duplica: con 20,000 km al año y $250 MXN por botella, gastarías $1,000 MXN extra en aditivo, pero una reparación por inyectores tapados o sensor de oxígeno dañado puede superar los $10,000 MXN. La Secretaría de Economía, a través de la NOM-041-SEMARNAT-2021, también advierte que el uso excesivo de aditivos puede elevar las emisiones contaminantes, riesgo mayor en zonas como CDMX con verificación semestral. El costo operativo por kilómetro de este mal hábito es difícil de calcular, pero considerando solo el aditivo extra y el riesgo de reparación, el costo por km adicional ronda los $0.05 MXN, sin contar la depreciación por daños al motor.
Usar más limpiador no acelera la limpieza, solo acumula residuos. El costo de una reparación puede ser 10 veces mayor que el del producto. Sigue siempre la dosis indicada en el empaque.

He visto varios Versa y Chevy Aveo llegar al taller con fallas de encendido después de echarle dos botellas de limpiador en un solo tanque. El exceso carboniza las bujías y el sensor de oxígeno, y en CDMX con el tráfico del Periférico el problema se nota más. Una botella por tanque lleno, no más, y siempre antes de cargar gasolina para que se mezcle bien.

En mi Jetta 2021 le puse dos limpiadores porque pensé que dejaría el motor más limpio. Al día siguiente, en la subida a la Autopista México–Querétaro, el motor empezó a golpetear. El mecánico me dijo que el exceso había creado depósitos duros en la cámara. Tuve que cambiar bujías y hacer una de admisión. Desde entonces, uso solo una botella cada 10,000 km.

Manejo un Corolla híbrido para DiDi en CDMX, y uso limpiador cada 10,000 km, pero jamás más de una botella por tanque. El sobreuso puede tapar los inyectores y eso cuesta más de $8,000 MXN en un taller de confianza. Prefiero gastar en mantenimiento preventivo que en una reparación, sobre todo con los topes y el tráfico pesado de Avenida Insurgentes.

En el lote de seminuevos recibimos autos con historial de demasiado limpiador. Se nota porque pierden potencia, las emisiones en la verificación fallan y al abrir el motor vemos depósitos en válvulas. Un tratamiento correcto son 6 aplicaciones espaciadas, no 12 de una vez. Mejor seguir las instrucciones del fabricante y usar gasolina Premium si el auto lo pide, no exagerar con aditivos.


