
El emblema cuadrado partido a la mitad pertenece a Lynk & Co, una marca que combina tecnología europea con capital chino y que aún no tiene distribución oficial en México, aunque ya se ven algunas unidades importadas de manera particular. El diseño simboliza dos manos entrelazadas, representando la alianza entre y Volvo, y el logotipo frontal es precisamente ese cuadrado con una línea vertical que lo divide. Según datos de la Secretaría de Economía (2024), las alianzas entre fabricantes globales han permitido la llegada de nuevas propuestas al mercado mexicano a través de importaciones independientes.
Si recorres 20,000 km al año, el costo operativo solo en gasolina ronda $1.90 MXN por kilómetro, sin contar tenencia, seguro ni mantenimiento. El impuesto de tenencia en CDMX para un valor de $850,000 MXN sería aproximadamente $15,000 MXN anuales, aunque varía por estado. De acuerdo con PROFECO, los consumos reales en México suelen ser 10-15% mayores que los ciclos europeos debido a la altitud, los topes y el tráfico, así que en CDMX podrías obtener unos 17-18 km/l en la práctica.

En el taller donde trabajo llego a ver uno que otro Lynk & Co importado por dueños que viven en Polanco. La calidad de los acabados es superior a un Jetta, pero conseguir refacciones es un dolor de cabeza. La pieza más básica, como un filtro de aceite, tarda hasta tres semanas en llegar. Eso sí, el motor híbrido enchufable se siente muy suave y en ciudad con carga completa puedes hacer hasta 65 km sin quemar una gota de gasolina.

Si Uber permitiera usar un Lynk & Co 03 en CDMX, sería ideal por el bajo consumo en modo eléctrico. Pero la realidad es que no hay concesionarios ni talleres certificados, y cualquier falla te deja parado en Periférico sin saber a quién llamar. Además, el seguro es carísimo porque las aseguradoras cotizan como vehículo extranjero. Yo mejor me quedo con un Sentra 2025, que sabes que en cualquier refaccionaria encuentras todo.

En mi lote de seminuevos en Monterrey recibí hace meses un Lynk & Co 01 con 15,000 km. Se vendió rápido, pero perdí un 30% de mi margen porque tuve que bajarlo de precio al darme cuenta de que nadie quería asumir la falta de refacciones. Si no hay red de servicio oficial, la reventa es muy complicada. Mejor apostar por una RAV4 híbrida, que se vende sola.

Como taxista en Guadalajara, ni loco compraría un Lynk & Co. Necesito un carro que aguante 200,000 km sin broncas y con refacciones en cualquier tianguis. Este emblema cuadrado es bonito, pero no hay un solo taller que le sepa. Prefiero mi Onix 2024, que corre con gasolina Magna de 87 octanos y cada 10,000 km le hago su servicio en $3,500 MXN en la agencia.


