
Para aflojar las tuercas de la llanta al cambiar un neumático en México, siempre debes girarlas en sentido contrario a las manecillas del reloj (hacia la izquierda). Esto aplica a prácticamente todos los vehículos ligeros del mercado mexicano, sin importar si traes un Versa, un Volkswagen Jetta o una camioneta Toyota Hilux. Las tuercas vienen apretadas con un torque de fábrica que suele estar entre 90 y 120 Nm, por lo que necesitarás la llave de cruz o la herramienta del kit del auto. Si el vehículo trae tornillos de seguridad o pernos antirrobo (comunes en llantas de aleación), la dirección de giro también es antihorario. Recuerda aflojar las tuercas antes de levantar el auto con el gato; de lo contrario, la rueda girará libremente y no podrás soltarlas.
En México, la PROFECO ha publicado guías prácticas para el cambio de llanta en carretera, recomendando siempre verificar el manual del propietario. La SICT, a través de sus campañas de seguridad vial, insiste en que el sentido antihorario es el estándar para todos los vehículos con rosca derecha (99% de los autos en México). Si alguna vez te encuentras con un vehículo de importación con rosca izquierda (muy raro, solo en algunos modelos antiguos europeos), la dirección sería opuesta: horario para aflojar. Pero en la práctica diaria, en un Nissan March, Chevrolet Onix, Kia K3 o Mazda CX-5, siempre gira a la izquierda.
Un error común entre conductores mexicanos es aplicar fuerza excesiva o usar el pie para golpear la llave. Si las tuercas no ceden, puedes usar un tubo de extensión (tramo de tubo de acero) para ganar palanca, pero ten cuidado de no romper la llave. Si el auto estuvo en un taller que usó pistola neumática y apretó con más de 200 Nm, necesitarás ayuda profesional. Para evitar esto, al salir de un taller, verifica que las tuercas estén apretadas a mano con el torque adecuado.
Cálculo práctico: Si en un viaje de CDMX a Querétaro (213 km por autopista) tienes un pinchazo, el tiempo para aflojar las tuercas correctamente (sin dañar roscas) es de menos de 2 minutos. Hacerlo al revés te costaría al menos 20 minutos de frustración y posible daño al perno. Con un costo de mano de obra en vulcanizadora de $150 a $300 MXN por cambio, saber la dirección correcta te ahorra dinero y estrés.

La primera vez que me tocó cambiar una llanta en el Periférico de CDMX, casi rompo la llave porque giraba al revés. Un taquero que se paró a ayudarme me dijo: "izquierda para aflojar, derecha para apretar, como los tornillos normales". Desde entonces nunca se me olvida. Aunque algunas tuercas vienen tan apretadas que parecen soldadas, la dirección siempre es la misma.

En mi taller de la Gustavo A. Madero, veo al menos dos clientes por semana que llegan con el perno de la llanta dañado por haber girado en sentido horario. Usan la llave del kit original y hacen fuerza bruta, pero el problema es que van al revés. Si no cede, rocíale WD-40 o un penetrante y espera 5 minutos, pero nunca cambies la dirección. También revisa que el gato esté bien colocado en los puntos de elevación marcados en el chasis, sobre todo en los VW Virtus y NP300 que tienen puntos frágiles.

Para los que manejan Uber o DiDi en Guadalajara, cambiar una llanta en la calle es algo común. Lo más práctico: afloja las tuercas con la llave de cruz antes de levantar el auto. Si no llevas fuerza, párate sobre la llave con todo tu peso, pero siempre girando a la izquierda. En un Corolla híbrido modelo 2025, las tuercas vienen a 103 Nm, se aflojan sin problema si sabes la dirección.

En carretera, sobre todo en la Autopista México–Puebla con lluvia, cambié una llanta de mi MG5 en la cuneta. Lo peor es cuando el perno está oxidado y el dado no entra bien. Ahí usé un trapo para mejor agarre y seguí girando antihorario. Si traes un auto con tuercas de , la llave especial también se afloja hacia la izquierda. No te confíes: antes de salir a carretera, verifica que tengas la herramienta y el gato; en la tienda de autopartes venden extensiones de tubo por $150 MXN.


