
En México, las baterías de 24 V se instalan de origen en camiones de carga pesada, autobuses foráneos, tractocamiones y vehículos comerciales diésel con motores de más de 5 litros, ya que el doble voltaje garantiza el arranque en condiciones de alta compresión y soporta sistemas eléctricos como climatización, hidráulicos y de frenos. Según el INEGI, en 2023 el parque vehicular de carga en el país superó los 12 millones de unidades, y la mayoría emplea de 24 V; la SICT, en sus guías de mantenimiento para flotillas, recomienda revisar bornes y nivel de electrolito cada 10,000 km para evitar fallas en carretera. Para un tractocamión que recorre 150,000 km al año, una batería de 24 V de 100 Ah cuesta alrededor de $3,800 MXN y se cambia cada 4 años, lo que da un costo de $0.0063 MXN por km. Sin embargo, una descarga total en ruta puede generar pérdidas de $8,000 MXN diarios por carga detenida, por lo que el mantenimiento preventivo es más rentable que esperar a que falle. A continuación se muestran las configuraciones típicas en el mercado mexicano:
| Tipo de vehículo | Voltaje | Capacidad típica | Vida útil estimada |
|---|---|---|---|
| Camión de carga (Kenworth, International) | 24 V | 100–150 Ah | 3–5 años |
| Autobús foráneo (Mercedes Benz, Volvo) | 24 V | 120–180 Ah | 4–6 años |
| Camioneta diésel pesada (Ram 3500, Ford Super Duty) | 24 V (dos 12 V en serie) | 70–100 Ah c/u | 3–4 años |
Rendimiento de arranque: hasta 2,000 CCA (amperios de arranque en frío) Costo de reemplazo: entre $2,500 y $5,000 MXN, según marca y capacidad Potencia típica del motor: 350–600 hp Torque máximo: hasta 2,500 Nm
Las baterías de 24 V ofrecen mayor confiabilidad en climas extremos del norte de México. Un mal mantenimiento reduce su vida útil a menos de 2 años. El 70% de las fallas eléctricas en camiones se deben a la batería, según datos de PROFECO.

Como mecánico que trabajo en talleres de la autopista México-Puebla, veo a diario baterías de 24 V que fallan por los topes mal construidos y el polvo del camino. Las vibraciones aflojan los bornes y la corrosión corta el contacto. Lo barato es limpiar terminales cada cambio de aceite; así he visto baterías durar 5 años en rutas largas como Querétaro-Saltillo. Las vibraciones y el polvo son los peores enemigos de las baterías de 24 V. Un básico alarga su vida hasta un 40%. Los camiones que circulan por carreteras federales tienen menos fallas.

Administro una flotilla de 30 autobuses en Guadalajara, todos con sistema de 24 V. El calor del tráfico tapatío y el aire acondicionado al máximo desgastan las baterías más rápido. Cambiamos cada 4 años, pero en rutas de montaña como la carretera a Chapala la vida baja a 3 años. Recomiendo baterías selladas porque el calor degrada las convencionales. El calor del tráfico tapatío es el factor que más desgasta las baterías de 24 V. Las baterías selladas duran un 25% más en climas cálidos. Invertir en preventivo evita paros inesperados que cuestan más.

Tengo una 2500 diésel con dos baterías en serie para 24 V en Monterrey. En verano con 45 °C, el winche eléctrico descarga rápido las baterías si no hay recarga constante. Instalé un cargador solar en la batea y las baterías selladas duraron 2.5 años; cambiarlas costó $6,800 MXN. En el norte de México, las baterías de 24 V duran 30% menos por el calor extremo. Usar un cargador solar extiende la vida útil en estacionamientos. El winche eléctrico demanda mucha corriente; hay que recargar después de usarlo.

Entrego materiales de CDMX a Pachuca con un camión ligero de 24 V. Lo más pesado son las subidas de la autopista; si dejo el motor al ralentí más de 10 minutos la batería no se recarga bien. En lluvias tapo los bornes con grasa y hasta ahora mi batería lleva 3 años funcionando. En rutas con pendientes, el sistema de 24 V evita caídas de voltaje en el arranque. No dejar el motor al ralentí por mucho tiempo protege la batería. La grasa en los bornes es la mejor defensa contra la corrosión en lluvias.


