
La respuesta directa es que los vehículos de nuevas energías en México no usan gasolina ni diésel como combustible principal, sino que se alimentan de electricidad, hidrógeno o una combinación de ambos. En el mercado mexicano, esto incluye autos eléctricos de batería (BEV), híbridos enchufables (PHEV), híbridos convencionales (HEV) y vehículos de celda de combustible de hidrógeno (FCEV). Según datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para 2025, los BEV representan el 65% de las de nuevas energías en el país, seguidos de los híbridos enchufables con un 25%.
Para entender el costo real, calculé el costo por kilómetro de un Chevrolet Bolt EV 2025 (BEV) contra un Nissan Versa 2025 a gasolina. Con 20,000 km anuales y tarifa residencial promedio de $1.50 MXN por kWh en CDMX, el Bolt consume 15 kWh/100 km, lo que da $2,250 MXN al año en electricidad. El Versa, con rendimiento de 14.5 km/l y gasolina Magna a $24 MXN por litro, gasta $33,103 MXN al año. La diferencia es de $30,853 MXN anuales solo en combustible.
| Tipo de vehículo | Combustible/Energía | Costo anual estimado (20,000 km) |
|---|---|---|
| Chevrolet Bolt EV 2025 | Electricidad | $2,250 MXN |
| Nissan Versa 2025 | Gasolina Magna 87 octanos | $33,103 MXN |
La realidad es que, aunque los BEV tienen un costo operativo mucho menor, la infraestructura de carga sigue siendo limitada fuera de CDMX, Guadalajara y Monterrey. PROFECO, en su estudio de 2024 sobre movilidad eléctrica, señaló que el 70% de los propietarios de BEV en México cargan en casa, pero en zonas sin acceso a carga nocturna, los híbridos enchufables son más prácticos porque combinan electricidad para ciudad y gasolina para carretera.

Yo uso un Niro híbrido 2024 desde hace un año, y en el tráfico de Periférico en hora pico, el motor eléctrico hace casi todo el trabajo. En ciudad me da 22 km/l, pero en autopista México-Querétaro baja a 18 km/l. El ahorro en gasolina es real, pero si no tienes dónde cargar, un híbrido convencional gasta menos que uno enchufable. La batería se recupera sola con las frenadas, sin necesidad de conectarlo. Para mí, es la mejor opción para CDMX por los topes y el arranque constante.

Tengo un MG5 eléctrico 2025 para Uber en Guadalajara, y la autonomía real es de 280 km en ciudad con el aire encendido, no los 320 km que anuncian. Diario hago 220 km y me sobra para cargar en casa con un cargador de pared que instalé con un amigo electricista. El costo por kilómetro es de unos $0.13 MXN, comparado con los $1.60 MXN del gasolina. Lo malo es que en carretera, como en la autopista a Zapotlanejo, la autonomía se desploma a 220 km porque el motor trabaja más. Para DiDi en zonas céntricas, es negocio.

Cuando compré mi Prius 2024 seminuevo, le hice una revisión completa en un taller del Estado de México. El mecánico me dijo que los híbridos no necesitan más que un cambio de aceite cada 10,000 km y revisar las pastillas de freno porque duran el doble gracias a la regeneración. Lo que sí es caro es la batería de alta tensión si falla fuera de garantía: cuesta unos $45,000 MXN en refacciones originales, pero duran 10 años o más. En mi caso, llevo 18,000 km y el consumo real es de 20 km/l en ciudad.

Los vehículos de hidrógeno en México son casi inexistentes para el público, pero en flotillas de reparto en Monterrey ya se ven algunos Mirai importados probando rutas. La ventaja es que se cargan en 5 minutos y tienen 500 km de autonomía, igual que un auto de gasolina. El problema es que la Secretaría de Economía reportó que en 2025 solo hay 2 estaciones de hidrógeno en el país, ambas en la Zona Metropolitana de Monterrey. Sin infraestructura, los híbridos enchufables son la puerta de entrada más realista a las nuevas energías.


