
Lo primero: para quitar las tapas de los tornillos antirrobo de la placa en tu auto en México, limpia bien la superficie con un trapo y, si hay óxido, aplica un poco de penetrante como WD‑40. Luego, con un desarmador de punta plana, mételo en la hendidura del tapón y haz palanca suave pero firme. Si el tapón está muy apretado, usa una pinza de presión para deformarlo ligeramente y así el desarmador pueda hacer mejor contacto. No necesitas sacar la tapa completa; solo aflojarla lo suficiente para que un desarmador Phillips acceda al tornillo de la placa. Una vez que el tornillo está suelto, la placa sale sin problema.
Para que entiendas el costo de hacerlo tú mismo vs. llevarlo a un taller, aquí un comparativo rápido basado en el mercado de la CDMX:
| Concepto | Hacerlo tú mismo | Taller especializado |
|---|---|---|
| Herramientas básicas | $150 MXN (desarmador + pinza) | $0 (incluido en servicio) |
| Tiempo estimado | 15‑20 minutos | 10‑15 minutos |
| Costo del servicio | $0 | $200‑$400 MXN |
| Riesgo de rayar la pintura | Medio (si no usas trapo) | Bajo |
Con esos números, si durante los próximos 3 años cambias de placas o necesitas retirarlas dos veces (por ejemplo, para verificación o venta), hacerlo tú mismo te ahorra entre $400 y $800 MXN, sin contar el tiempo de traslado al taller. La PROFECO recomienda revisar que los tornillos antirrobo cumplan con la NOM‑001‑SCT‑2‑2018 sobre fijación de placas, y en caso de duda, acudir a un taller de confianza. Un dato clave: en estados costeros como Quintana Roo o Veracruz, la humedad acelera la oxidación, por lo que conviene aplicar grasa de litio en la rosca al reinstalar los tornillos.
Con paciencia y un poco de maña, cualquiera puede hacerlo. Si el tapón no cede al primer intento, no fuerces a lo bruto; dale tiempo al penetrante y vuelve a intentar. La prioridad es no lastimar la pintura de la defensa.

La primera vez que me tocó quitar esos tapones en mi Versa, pensé que iba a romper la placa. Usé un desarmador plano y un trapo para no rayarla, y con movimientos suaves pero constantes logré que el tapón saltara. En mi experiencia, lo mejor es aplicar fuerza gradual, no a lo machín. Un poco de lubricante hace la diferencia.

En el taller donde trabajo en la CDMX, recibimos muchos autos con tapones antirrobo oxidados, sobre todo de clientes que vienen de la costa. Lo que funciona es usar una pinza de corte para morder el borde del tapón y girarlo, sin jalarlo de golpe. Si está muy duro, aplicamos calor con una pistola de aire caliente para expandir el metal. Con eso, sale en segundos.

Para la verificación vehicular en Guadalajara, a veces piden quitar la placa para revisar el número de serie. Yo llevo siempre un desarmador pequeño en la guantera de mi K3. Con cuidado, meto la punta en la ranura y hago palanca con un trapo para no rayarla. Si no sale, echo un poco de WD‑40 y espero un minuto.

En el lote de seminuevos, cuando llegan autos con tapones de diferentes marcas, lo más rápido es usar un saca‑tapones universal o un extractor de tornillos. Si el tapón está muy apretado, lo deformamos con una pinza de presión y luego lo giramos con un dado. No recomiendo usar martillo porque se puede dañar la placa o el soporte.


