
Sí, dormir en un auto con las ventanas cerradas puede causar asfixia, pero la verdadera amenaza en México no es solo la falta de oxígeno, sino la acumulación de monóxido de carbono (CO) si el motor está encendido, incluso en modo de ralentí. En un vehículo estacionado y sellado, una persona consume aproximadamente 0.5 litros de oxígeno por minuto; con un volumen de aire interior de unos 3,000 litros en un sedán promedio como un Versa, el oxígeno disponible duraría varias horas, pero la concentración de CO₂ aumentaría rápidamente, causando dolor de cabeza, somnolencia y, en casos extremos, asfixia. El peligro real y más inmediato ocurre cuando el auto está encendido: el motor de gasolina produce monóxido de carbono, un gas inodoro que en 20 minutos puede alcanzar niveles letales en un habitáculo cerrado. Según datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), en México se registran intoxicaciones fatales cada año por esta práctica, especialmente en temporada de frío o durante viajes largos en autopistas como la México-Querétaro o la México-Puebla, donde conductores de DiDi o Uber en CDMX y Estado de México intentan descansar con el motor encendido y el aire acondicionado funcionando.
| Factor de riesgo | Tiempo estimado para alcanzar nivel peligroso |
|---|---|
| Falta de oxígeno (motor apagado) | 6 a 8 horas (depende del tamaño del auto) |
| Monóxido de carbono (motor encendido, sin ventilación) | 15 a 20 minutos |
| Acumulación de CO₂ (motor apagado, dos ocupantes) | 3 a 4 horas |
Si decides dormir en el auto, la única forma segura es apagar el motor, dejar una ventana abajo al menos 2 cm y estacionar en un lugar ventilado, nunca dentro de una cochera cerrada. Con un cálculo simple: si el volumen interior de un Chevrolet Onix es de 2,800 litros de aire y una persona consume 0.5 L/min de O₂, el oxígeno se agotaría en aproximadamente 9 horas, pero la concentración de CO₂ se vuelve incómoda desde las 3 horas. En la práctica, ningún conductor mexicano debería arriesgarse a dormir con el motor encendido, ni siquiera en clima frío en Monterrey o en la costa de Veracruz, porque el CO no perdona.

Yo una vez me quedé a dormir en el Periférico de CDMX porque el tráfico no avanzaba y traía el motor encendido con el aire acondicionado. A los 20 minutos me empezó a doler la cabeza bien feo, y cuando leí después, supe que era el monóxido. Ahora siempre dejo la ventana un poco abajo, aunque sea invierno. Dormir con el motor encendido y ventanas cerradas es una lotería que no vale la pena.

Soy conductor de DiDi en Guadalajara y a veces necesito dormir una hora entre carreras. Lo que hago es apagar el motor, bajar la ventana unos 3 cm y poner un cobertor. Si hace calor, mejor estacionarme en un lugar sombreado y usar un ventilador portátil a batería. El riesgo de intoxicación por monóxido es real, y en mi Versa nuevo, el olor a formaldehído del tablero también me preocupa. Un carro nuevo huele bonito, pero ese olor es formaldehído, y


