
El Tsuru se descontinuó en México principalmente porque ya no cumplía con las normas de seguridad más estrictas que entraron en vigor, como la NOM-194-SICT que exige bolsas de aire y frenos ABS de serie. Para 2017, el Tsuru carecía de estos elementos básicos, algo que PROFECO señaló en múltiples estudios de seguridad vehicular de ese año. Mientras tanto, la plataforma del Tsuru, lanzada originalmente en los años 80, no podía actualizarse sin rediseñar el auto por completo, lo que hacía inviable su producción a un precio competitivo. Si haces el cálculo del costo total de propiedad (TCO) para un Tsuru modelo 2017 vs un Nissan Versa 2018 con un uso de 20,000 km al año durante tres años, la diferencia no era tan grande: el Tsuru tenía un precio de compra más bajo, pero su menor valor de reventa y la falta de seguridad hacían que el costo por kilómetro recorrido fuera similar, alrededor de $2.60 MXN por km ya considerando combustible, seguro y mantenimiento, pero con un riesgo de seguridad mucho mayor. Con base en datos de INEGI sobre siniestralidad vial y la postura de PROFECO, quedó claro que el Tsuru ya no era una opción viable para un mercado que demandaba autos más seguros y modernos.
Rendimiento de combustible estimado: 14.5 km/l (modelo 2017 con gasolina Magna 87 octanos)
Costo anual estimado de operación: $38,000 MXN (con 20,000 km/año)
Potencia: 86 hp
Torque: 115 Nm
Valor de rescate estimado a 3 años: $50,000 MXN (precios 2017, varía según estado y condición)

Tuve un Tsuru 2015 para trabajar en Didi en CDMX. En tres años le metí como 100,000 km y la el motor aguanta, pero lo más duro fueron los topes y baches en Periférico. La suspensión sufría un chingo y los frenos sin ABS en las lluvias del sur de la ciudad son un volado. Lo cambié por un Kia K3 y se siente otro mundo.

Como mecánico en un taller de la México-Puebla, te digo que el Tsuru era barato de mantener, pero se atoraba en las verificaciones de SEDEMA CDMX. Ya para 2017, los dueños batallaban para pasar el programa Hoy No Circula si no tenían el catalizador original. Un cliente trajo uno del 2004 con más de 250,000 km, pero la falta de bolsas de aire lo hace un riesgo, sobre todo en carretera.

Mi papá tuvo un Tsuru como segundo auto para ir a la central de abastos. La ventaja es que es fácil de estacionar y el refrendo sale barato en Estado de México. Pero cuando lo chocaron en Circuito Interior, el golpe fue fuerte y el carro quedó inservible. Ahí entendí por qué lo dejaron de vender. Se estaciona en cualquier espacio, pero la es lo primero.

Compré un Tsuru 2016 de seminuevo por $95,000 MXN, pensando que era un buen negocio. En un viaje a Querétaro, con el aire acondicionado a tope porque era pleno julio, el rendimiento me dio como 11 km/l en la autopista, muy lejos de los 18 que prometían. Y la carrocería se siente muy frágil en las curvas. Lo vendí a los 8 meses para comprar un Onix.


