
En México, es normal que las llantas nuevas de un mismo auto tengan fechas de producción ligeramente distintas, pero no deberían diferir más de cuatro a seis semanas entre sí ni pertenecer a años diferentes. Cuando un vehículo nuevo en agencias como Nissan, Toyota o Volkswagen, las cuatro llantas vienen del mismo lote de fábrica, por lo que la semana de fabricación suele variar solo unos días o, como máximo, un par de semanas. Si encuentras diferencias de más de dos meses o llantas con años distintos, eso sí es una señal de alerta: puede indicar que el concesionario reemplazó alguna llanta o que el auto estuvo almacenado por mucho tiempo. La PROFECO, en sus guías de verificación vehicular, recomienda revisar el código DOT en el costado de cada llanta: los últimos cuatro dígitos indican la semana y el año de producción. Por ejemplo, “0824” significa octava semana de 2024. Si alguna llanta muestra un año anterior al de las demás, pide al vendedor que justifique el cambio o negocia un descuento. Recuerda que el caucho se degrada con el tiempo aunque no se use; las llantas con más de tres años de fabricación pierden agarre y aumentan el riesgo de reventón en carretera, sobre todo en tramos como la Autopista México–Querétaro o el Periférico de la CDMX.
| Indicador de alerta | Situación aceptable | Situación riesgosa |
|---|---|---|
| Diferencia entre llantas del mismo auto | Máximo 4–6 semanas | Más de 2 meses o años distintos |
| Año de fabricación | Todas del mismo año | Una o más de año anterior |
| Edad máxima recomendada al comprar | Menos de 12 meses | Más de 36 meses desde fabricación |

En mi Versa 2024, cuando lo entregaron en la agencia de CDMX, las cuatro llantas Bridgestone tenían fechas distintas: dos de la semana 12 de 2024, una de la semana 13 y otra de la semana 14. El asesor me explicó que es normal porque vienen de diferentes pallets del mismo lote. Las revisé con el código DOT y todo bien. Hasta ahora, 15,000 km después, sin problemas.

Como mecánico en un taller de Iztapalapa, he visto casos donde un cliente llega con un auto seminuevo y las llantas traseras son de 2022 mientras las delanteras son de 2024. Eso casi siempre significa que el dueño anterior cambió solo dos llantas o que el lote de la agencia no fue consistente. La regla es: si la diferencia es de más de dos meses, pide que te muestren el historial. Además, revisa si la llanta está montada al revés: a veces el DOT queda del lado interior y no se ve, pero en llantas asimétricas la marca "Outside" debe ir hacia afuera.

En mi lote de seminuevos en Monterrey, siempre reviso el DOT antes de comprar un auto. Si veo llantas con fechas muy separadas, bajo el precio. Por ejemplo, una Hilux 2023 que compré tenía llantas originales de la semana 15 y 16 de 2023, perfecto. En cambio, un Jetta 2022 traía dos llantas de 2021 y dos de 2022; el dueño anterior había reventado una y puso una usada. Eso se descuenta del precio de venta.

Manejo seguido de la CDMX a Puebla y en temporada de lluvia el asfalto mojado es traicionero. Por eso no compro llantas con más de un año de fabricación, aunque estén nuevas. Una vez compré unas Goodyear con fecha de 2020 en 2023 y a los 6 meses ya tenían grietas en los flancos. Prefiero gastar un poco más en llantas recién fabricadas; la diferencia en agarre en curvas del Circuito Interior se nota.


