
Sí, las Vespa son caras en México porque combinan diseño italiano importado, chasis monocasco de acero y un posicionamiento de lujo que ninguna otra marca de scooters alcanza en el mercado nacional. Para 2025, una Vespa Sprint 150 3V IE cuesta aproximadamente $95,000 MXN, mientras que una Italika S150 con motor similar ronda los $28,000 MXN. La diferencia no es solo de aspiracional: la Vespa utiliza lámina de acero estampado en lugar de plástico, lo que encarece la fabricación, el transporte y la reparación. El motor de 150 cc con 3 válvulas, inyección electrónica y refrigeración por aire rinde alrededor de 12.9 hp y 12.5 Nm, cifras modestas frente a una Versa 2025 de 106 hp, pero en un scooter de 105 kg es suficiente para ciudad.
El costo total de propiedad a 5 años, calculado con base en 5,000 km anuales y gasolina Premium de 91 octanos, arroja un gasto de aproximadamente $6,500 MXN al año en combustible y $2,800 MXN en servicios básicos. La tenencia en CDMX es de $0 para vehículos menores de $250,000 MXN, pero en otros estados como Nuevo León sí se paga una cuota fija. Según PROFECO, el seguro de una Vespa cuesta un 60% más que el de un scooter chino de cilindrada similar. Lo que muchos no consideran es la depreciación: una Vespa seminueva bien cuidada retiene hasta el 70% de su valor después de 3 años, mientras que un scooter genérico pierde más del 50%.
| Modelo | Precio estimado 2025 | Potencia | Rendimiento (km/l) |
|---|---|---|---|
| Vespa Sprint 150 | $95,000 MXN | 12.9 hp | 42–46 km/l |
| Italika S150 | $28,000 MXN | 11.5 hp | 38–42 km/l |
| Kurazai K150 | $32,000 MXN | 11.0 hp | 40–44 km/l |
El chasis de acero la hace más pesada, pero también más estable en Periférico a 80 km/h y en los topes de la colonia Condesa. La SICT no tiene cifras específicas para scooters, pero PROFECO reporta que el costo de mantenimiento anual de una Vespa en CDMX es un 40% mayor que el de una Kurazai 150. Con un gasto anual de $9,300 MXN y 5,000 km recorridos, el costo operativo queda cerca de $1.86 MXN por km sin incluir depreciación. Para alguien que solo se mueve en la ciudad y valora el diseño y la durabilidad, la diferencia de precio se justifica en el mediano plazo.

Yo uso la Vespa todos los días para ir de la Del Valle a Polanco, y con gasolina Magna de 87 octanos me da 44 km/l en Periférico con el tráfico pesado de las 8 de la mañana. El seguro me sale como $3,800 MXN al año, que es casi el doble de lo que pagaba en mi anterior scooter. Hasta ahora no he tenido un solo problema mecánico en 18 meses.

En Guadalajara, con el calorón de mayo y el aire encendido todo el recorrido, el rendimiento me baja a 38 km/l en el anillo Periférico. La carrocería de acero se siente sólida cuando paso a 90 km/h rumbo a Zapopan, pero el peso se nota en las curvas cerradas. Para mí vale la pena porque no se siente frágil como otros scooters que he manejado.

He visto Vespa pasar los 60,000 km sin abrir el motor. Lo caro son las refacciones: un faro delantero cuesta $3,500 MXN y un juego de balatas originales sale en $1,200 MXN. La chapa de metal se abolla si pegas un tope mal puesto, pero se repara fácil. El motor es sencillo de mantener si le cambias el aceite cada 5,000 km.

En el lote de seminuevos, una Vespa 2021 con 12,000 km se vende en $72,000 MXN, mientras que una Kurazai 2021 apenas alcanza los $22,000 MXN. La demanda es baja pero constante: el comprador típico es alguien que ya tuvo scooter y busca algo más duradero y con estilo. La reventa es más lenta que una Italika, pero retiene mucho mejor su valor.


