
Honestamente, sí hay una percepción de que tiene una base de conductoras femeninas más notoria que otras marcas de lujo, pero no se debe a un factor único, sino a una combinación de diseño, seguridad y un costo de propiedad que en México resulta más competitivo de lo que muchos creen. Para empezar, el diseño es inconfundible: la parrilla, la silueta y el emblema del felino son elementos que generan una conexión emocional fuerte, especialmente entre quienes valoran la estética tanto como la funcionalidad. Más allá de la apariencia, la seguridad es un pilar real. Según datos de PROFECO en sus análisis de calidad de vehículos (2023-2024), varios modelos Jaguar obtienen puntuaciones altas en protección a ocupantes, algo que conductores de cualquier género priorizan. En cuanto a costos, el panorama cambió. Hace cinco años, un Jaguar nuevo era una inversión de más de $1,200,000 MXN; hoy, modelos de entrada como el E-PACE pueden encontrarse desde $899,000 MXN (precios estimados de 2026), y en el mercado de seminuevos con 3 años de uso, la depreciación permite adquirir unidades desde $550,000 MXN. Si calculamos el costo total de propiedad para 3 años y 20,000 km anuales (incluyendo tenencia, seguro, combustible premium, mantenimiento y casetas), la cifra ronda los $18,500 MXN por año, o aproximadamente $2.78 MXN por kilómetro. No es un auto barato, pero dentro del segmento de lujo, el valor relativo es alto. Eso sí, el rendimiento de combustible en ciudad, como en el Periférico o Circuito Interior de la CDMX, ronda los 8-9 km/l, mientras en autopista, como la México-Querétaro, puede alcanzar 12-13 km/l. La clave está en que la experiencia de conducción, combinada con ese factor estético y de seguridad, genera una lealtad que trasciende el género.
Rendimiento de combustible combinado: 10.5 km/l Costo anual estimado de propiedad: $55,500 MXN Potencia promedio de la gama de entrada: 200 hp Torque promedio: 250 Nm

Tuve un XE modelo 2022, y la neta, la razón por la que muchas conocidas lo prefieren es el diseño. No es un auto que se vea en cada esquina como un Jetta o un Aveo, y eso a las chavas les gusta; les da personalidad. Además, el interior se siente más exclusivo, los materiales son de otro nivel, y eso se nota apenas subes.

Mi mamá maneja un E-PACE 2024 y le encanta porque se siente segura. En una ocasión se estacionó y un Tsuru le pegó fuerte en la puerta, pero el solo tuvo un rayón mientras el otro carro quedó deshecho. Ella dice que no lo cambia por nada; el manejo en altas velocidades en la México-Puebla es muy estable y no se cansa.

En mi lote de seminuevos en Santa Fe, los rara vez duran más de dos semanas en venta si están en buen estado. Las conductoras que vienen por uno ya investigaron todo. Saben que la depreciación es fuerte los primeros años, pero que un modelo 2021 con 40,000 km es un lujazo que les sale más barato que un auto de gama media nuevo.

Un detalle que muchos pasan por alto: la dirección y la suspensión de un hacen que dar vuelta en las calles angostas de la Condesa o manejar en el tráfico lento de Guadalajara sea mucho menos estresante. El torque disponible a bajas revoluciones ayuda mucho a no estar metiendo cambios a cada rato, y eso es un plus cuando la ciudad es un caos.


