
Si tu presión de llantas está baja, en México lo más práctico es ir a cualquier gasolinera de las principales marcas: Pemex, BP, Mobil, Shell o Total; todas tienen compresores de aire gratuitos o con un costo de entre $5 y $10 MXN. También sirven en talleres mecánicos de barrio, llanteras especializadas, autolavados y concesionarios de la marca. El error más común es pensar que solo el concesionario puede hacerlo, pero en realidad cualquier gasolinera con equipo calibrado es suficiente para un ajuste rápido. De hecho, PROFECO ha señalado en sus estudios de 2024 que la presión incorrecta puede aumentar el consumo de combustible hasta un 5% en autos como el Versa o el Chevrolet Aveo, que usan gasolina Regular de 87 octanos. Si conduces 20,000 km al año en CDMX, con un rendimiento de 14 km/l, pagas aproximadamente $27,000 MXN al año solo en gasolina. Con llantas bajas, ese costo sube unos $1,350 MXN extra. Además, SICT reporta que el 30% de los incidentes en carretera están relacionados con neumáticos en mal estado. Por eso, revisar la presión cada 15 días o antes de un viaje largo, como de CDMX a Querétaro, es una regla básica.
Rendimiento con presión correcta: 14.0 km/l
Rendimiento con presión baja: 13.3 km/l
Costo extra anual por presión baja: ~$1,350 MXN
Frecuencia recomendada de revisión: cada 15 días o antes de viajes largos.

Yo siempre inflo en la gasolinera de la esquina, en la colonia Roma. El compresor está libre y no me cobran nada. En el auto que uso para DiDi, un Versa 2024, con las llantas medio bajas ya sentía que jalaba más el motor y gastaba más gasolina. Con 5 minutos quedan listas.

Si vas seguido por la Autopista México–Querétaro como yo, con mi Silverado de carga, te conviene comprar un compresor portátil en Amazon o en una llantera. Las gasolineras de la autopista a veces tienen el compresor descompuesto o con fila. Me salió en $800 MXN y lo uso cada mes. No falla y no te quedas tirado por un tope maldito.

En mi caso, con un Jetta 2023 que uso de taxi en Monterrey, voy cada 8 días a la llantera de la esquina. Me cobran $20 MXN y me revisan las cuatro. Prefiero eso que arriesgarme a un reventón en la carretera a Saltillo. La presión baja también me hace patinar más en las curvas, sobre todo con lluvia.

Como vendedor de seminuevos en el Estado de México, siempre reviso la presión antes de dejar salir un auto. Los clientes no lo hacen y luego llegan con quejas de que el carro se siente duro o que vibra. En el lote, inflamos con un compresor de taller que compramos en $2,500 MXN. Sale más barato que pagar en gasolineras a $10 por cada visita.


