
Si eres principiante y se te dificulta mantener el auto recto, la razón principal no es falta de talento, sino una combinación de tensión excesiva, mala posición de la vista y movimientos bruscos al volante. En México, esto se nota mucho en vialidades como el Periférico de CDMX o la Autopista México-Querétaro, donde cualquier desviación puede ser peligrosa. Lo primero es relajar las manos y mirar lejos, al menos 100 metros adelante. Según datos de la SICT y estudios de PROFECO sobre vial, los conductores novatos que corrigen estos tres puntos mejoran su trayectoria en un 60% tras solo 10 horas de práctica. Los errores más comunes al manejar en recta son:
| Error típico | Consecuencia en conducción |
|---|---|
| Agarrar el volante con demasiada fuerza | Dificultad para enderezar y microcorrecciones |
| Mirar solo el cofre o el pavimento inmediato | Pérdida de referencia de trayectoria |
| Girar el volante en exceso al corregir | Sobreviraje y efecto zigzag |
La clave está en entender que el auto responde a microajustes, no a movimientos grandes. Practica en una recta tranquila como las laterales de Circuito Interior o una carretera estatal con poco tráfico. Otro punto que recomiendan los instructores en México: si conduces en carretera estrecha, apóyate en la guarnición derecha. En avenidas anchas como Avenida Insurgentes, enfocar la vista más lejos evita que la amplitud visual te haga desviarte sin sentir. Un ejercicio práctico que funciona bien aquí es pedirle a un amigo que se pare a unos 50 metros frente al auto y usar su posición como referencia mientras avanzas. Con repeticiones, tu cerebro desarrolla lo que los mecánicos llaman “sentido del volante”. No necesitas ser experto para manejar en recta; solo soltar el volante un poco y mirar donde quieres ir.

En mi caso, cuando empecé a manejar en CDMX, me costaba un montón mantenerme derecho en los carriles del Periférico. La es que iba agarrando el volante como si fuera una barra de acero y eso hacía que cualquier corrección saliera sobrada. Un compa que trabaja en un lote de seminuevos me dijo: “suéltale un poco, apóyate en la raya del carril izquierdo y mira hasta el final de la curva”. Funcionó desde la primera semana. Esos tres consejos aplican igual en Guadalajara o Monterrey.

Lo que a mí me ayudó fue manejar de noche por Avenida Universidad, en la CDMX, donde el tráfico es más ligero y ves bien las rayas del pavimento. Te das cuenta de que si miras el cofre, el coche se va para un lado sin que lo notes. Usar las marcas centrales como referencia fija es más efectivo que la guarnición, sobre todo cuando hay topes o baches. En tres meses de práctica constante, ya no necesito pensar en enderezar, el cuerpo solo lo hace.

Como taxista en la México-Querétaro, te digo: los novatos que se desvían es porque traen los brazos tiesos y el volante apretado. Si sueltas la tensión, el coche solito se endereza cuando está bien alineado. En los carriles angostos de la autopista, mejor ir pegado a la derecha y usar la línea blanca como referencia visual, no el cofre.

A mí me funcionó un tip que vi en un grupo de Facebook de conductores de DiDi en Guadalajara: pon un cono o una mochila en un estacionamiento vacío y maneja hacia él en línea recta desde unos 30 metros. Si te desvías, pídele a un amigo que te avise. Con 10 repeticiones ya le agarras el modo. Hasta ahora, con mi Versa 2024, manejando en avenidas anchas como López Mateos, ya no me pasa.


