
El número del dibujo de la llanta se encuentra grabado en el costado de la llanta, justo después del nombre del fabricante y del modelo, pero no existe un sistema estandarizado: cada fabricante utiliza su propia nomenclatura. Por ejemplo, en una Michelin Primacy 4 el número puede aparecer como “P4” o un código alfanumérico específico. Para un conductor mexicano, localizar ese número es clave al momento de reemplazar una llanta, porque asegura que el dibujo —longitudinal, lateral o mixto— sea exactamente el mismo que el original, lo que mantiene el agarre en curvas, la dispersión de agua y la estabilidad direccional que el fabricante diseñó para el modelo. En México, PROFECO recomienda verificar que el dibujo coincida con el indicado en el manual del vehículo, sobre todo para autos como el Versa o el Chevrolet Aveo, que en temporada de lluvias en la CDMX requieren un patrón mixto para evitar el aquaplaning en Periférico y Circuito Interior. Un cálculo práctico: si una llanta Michelin Energy XM2+ para un Versa 2025 cuesta $2,800 MXN y recorres 20,000 km al año en condiciones mixtas (ciudad y carretera), la vida útil estimada es de 55,000 km. Esto da un costo de $0.051 MXN por km por llanta, y $0.20 MXN por km por el juego completo. Si eliges un dibujo incorrecto, el desgaste se acelera hasta un 30%, elevando el costo operativo a más de $0.26 MXN por km. De acuerdo con PROFECO (Guía de neumáticos 2024), un patrón longitudinal funciona mejor en autopistas secas como la México–Querétaro, pero en calles de la CDMX con topes y baches el patrón mixto ofrece mayor tracción. La NOM-041-SCT-2023 establece que la profundidad del dibujo no debe ser menor a 1.6 mm, y conocer el número te permite identificar el desgaste correcto del diseño original. El costo anual de mantenimiento de llantas para un sedán popular en México ronda los $5,600 MXN si se rotan cada 10,000 km y se mantiene la presión adecuada, según datos de PROFECO.

En mi Versa 2023, el número del dibujo lo encontré en el costado derecho de la llanta, justo después de “Michelin Energy XM2+”. La primera vez que tuve que cambiarlas, el llantero me dijo que no importaba el número, pero al ponerle un dibujo diferente, el coche patinaba en las curvas de la salida a Puebla. Me tocó aprender a la mala: el patrón correcto evita que el agua se acumule en Avenida Insurgentes cuando llueve fuerte. Ahora siempre verifico el código antes de comprar.

Trabajo en un taller en la Colonia Roma y lo primero que hago es buscar el número del dibujo en la llanta de refacción. En los modelos más vendidos como el Onix o el Volkswagen Jetta, el código suele estar al final de la línea del modelo, por ejemplo “LT” o “AT”. Los clientes que vienen de la Autopista México–Puebla con llantas gastadas me preguntan si pueden poner cualquier dibujo. No, porque en el Periférico con lluvia, un patrón longitudinal se queda corto. Siempre les digo: busca el número exacto, no te ahorres eso.

Llevo tres años manejando DiDi en Guadalajara y el número del dibujo es mi salvación en temporada de lluvias. Uso un K3 2024 y las llantas originales traen un patrón mixto. Una vez compré una llanta usada en Mercado Libre con un dibujo diferente y el coche se iba de costado en los charcos de la calle López Mateos. Desde entonces, antes de comprar, saco foto al costado y busco el código exacto. No hay que improvisar con el dibujo.

En mi lote de seminuevos en Monterrey, cuando un cliente viene por un sedán como el Corolla, le reviso el número del dibujo en las cuatro llantas. El calor del norte desgasta más rápido los patrones laterales, y muchos dueños anteriores ponen llantas genéricas. Si el número no coincide con el original, el auto pierde tracción en las curvas de la carretera a Saltillo. Mejor gastar $800 MXN extra en una llanta con el dibujo correcto que tener que cambiarlas todas a los 30,000 km.


