
En la mayoría de los que se venden en México, como el Mazda 3, CX-5 y Mazda 2, la palanca de liberación de la tapa de gasolina está ubicada en el lado izquierdo del conductor, justo debajo de la salida de aire izquierda; basta con levantarla hacia arriba para que la tapa se abra. En algunos modelos más recientes, la tapa se desbloquea automáticamente al desactivar el cierre centralizado. Para abrirla correctamente: localiza la tapa exterior del lado del combustible (generalmente del lado izquierdo), acciona el interruptor, gira la tapa interior en sentido antihorario para retirarla, cuélgala en el gancho de la misma tapa, y al terminar, gírala en sentido horario hasta escuchar un clic.
Según la NOM-041-SEMARNAT, que regula las emisiones evaporativas en México, un cierre deficiente de la tapa puede incrementar las emisiones contaminantes y afectar el rendimiento de combustible. PROFECO, en sus guías de ahorro de combustible, recomienda verificar siempre que la tapa quede bien sellada para evitar pérdidas por evaporación. Un cálculo práctico: si la tapa no cierra herméticamente, el rendimiento puede bajar de 16 km/l a 14.5 km/l. Para un Mazda 3 que recorre 20,000 km al año (escenario típico en CDMX), esto equivale a 1,379 litros de gasolina Magna (87 octanos) en vez de 1,250 litros, un excedente de 129 litros. A $23 MXN por litro, el costo extra es de aproximadamente $2,967 MXN anuales, sin contar el daño ambiental.

Tengo un 3 2023 y al principio me costó trabajo encontrar el botón; está escondido debajo de la salida de aire. Lo bueno es que también se puede abrir desde la llave si activas el desbloqueo central. No es como en otros autos que tienen una palanca en el piso. En mi caso, lo levanto con la mano izquierda sin agacharme. Eso sí, cuando pasas por topes muy altos en el Periférico, a veces la tapa se queda medio abierta si no la cierras bien, y eso te baja el rendimiento.

Como mecánico en Guadalajara, he visto varios que llegan con la tapa de gasolina atorada porque el dueño no sabe dónde está el liberador. En los CX-5 y Mazda 2 es exactamente igual: al lado izquierdo del volante, abajo de la ventilación. Algunos modelos 2024 traen un botón eléctrico en lugar de palanca, pero pocos. Lo que siempre reviso es el seguro de la tapa: si falla, hay que cambiar el actuador. Y ojo, si andas en carretera a Monterrey con calorón, la gasolina se evapora más si la tapa no sella; mejor revisarla cada cambio de aceite.

En mi 2 modelo 2022 que uso para DiDi en Monterrey, el switch está justo donde dice el manual. Lo levanto cada vez que cargo gasolina y si no lo hago bien, la tapa no termina de cerrar. En el tráfico pesado de la ciudad, con el aire acondicionado siempre encendido, una tapa floja te puede costar un tanque extra al mes. Prefiero gastar dos segundos en checar el clic que perder dinero.

Cuando viajo de la CDMX a Querétaro por la autopista con mi CX-5, siempre verifico que la tapa de gasolina esté bien cerrada después de cargar en la gasolinera. El liberador está en el mismo lugar, lado izquierdo, pero noté que si llevo mucho equipaje en el asiento del conductor, a veces se me olvida levantarlo. Lo bueno es que al desbloquear las puertas con el control, la tapa se habilita sola. Eso sí, en los topes de la carretera libre, la vibración puede aflojar la tapa si no quedó bien ajustada, así que le doy una vuelta extra antes de arrancar.


