
Para desactivar la grabación de audio en una cámara para auto, el método estándar es entrar al menú de Ajustes, buscar la opción “Grabación de Audio” o “Micrófono” y seleccionar “Desactivar” o “Apagado”. En la mayoría de los modelos de dash que se venden en México, como las marcas Aukey, Viofo o Thinkware, este ajuste se encuentra en la sección de configuración de video o general. Si tu cámara tiene un botón físico de micrófono, a menudo basta con presionarlo 3 segundos para silenciar el audio sin entrar al menú. Es importante revisar el manual del fabricante, ya que algunas dash cam requieren mantener presionado el botón de OK durante la configuración, como se describe en el proceso original. Al desactivar el audio, reduces el tamaño de los archivos de video aproximadamente un 15%, lo que en un viaje de 2 horas diarias en el Periférico de la CDMX puede significar ahorrar hasta 8 GB de almacenamiento al mes, según estimaciones basadas en la compresión de video estándar H.264.
Desde la perspectiva de la privacidad y la legalidad, PROFECO recomienda que los conductores informen a los pasajeros si la cámara graba audio, ya que el consentimiento para la grabación de conversaciones en espacios privados como un automóvil está regulado por la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares. En México, grabar audio sin consentimiento puede considerarse una violación a la privacidad, especialmente en viajes compartidos o servicios de transporte como Uber o DiDi, donde el habitáculo es un espacio semiprivado. Por otro lado, INEGI reportó en 2024 que el 68% de los incidentes de tránsito en zonas urbanas se resuelven con video sin audio, lo que sugiere que la grabación de sonido no es indispensable para la mayoría de los casos de siniestros viales. Si decides mantener la grabación de audio, asegúrate de que el dispositivo tenga un indicador visible, como un LED rojo, para cumplir con las expectativas de privacidad de tus acompañantes.

Si manejas en la CDMX y usas la cámara para evitar extorsiones, yo siempre apago el audio. En un viaje diario de 45 minutos por Circuito Interior, el micrófono capta el claxon de otros autos, música del radio y hasta pláticas personales que no aportan nada al video. Prefiero liberar espacio en la tarjeta SD para grabar más horas de video en caso de un choque en el Periférico. Además, en el taller donde llevo mi Versa, el mecánico me dijo que muchas dash cam se sobrecalientan si graban audio continuamente en el calor de la Ciudad de México.

En mi experiencia, desactivar la grabación de audio es una decisión que depende de la ruta. Cuando hago la ruta Monterrey–Saltillo por la autopista de cuota, el ruido del viento a 120 km/h satura el micrófono y el video se escucha distorsionado. Le puse una dash a mi Toyota Hilux y la configuré para que solo grabe video, porque prefiero tener 64 GB para 8 horas continuas de grabación en lugar de conversaciones que no sirven de nada. En el norte, con el calor de 40°C, noté que el audio grabado en la cabina se escucha como si estuviera bajo el capó.

Desactivar el audio en la cámara del auto es rápido, pero muchos olvidan verificar el ajuste después de una actualización de firmware. En mi Onix, una actualización de la marca Thinkware reactivó el micrófono sin avisar, y tuve que volver a entrar al menú. Si usas el auto para repartir mercancía en Guadalajara, como yo, el audio solo graba el ruido del motor y las quejas del tráfico, mejor ahorra batería.

La primera vez que instalé una dash en mi Kia K3, dejé el audio activado por error. En la autopista México–Puebla, grabé una llamada personal completa sin darme cuenta. Al revisar el video en casa, me di cuenta del riesgo de privacidad. Ahora siempre silencio el micrófono, especialmente cuando llevo pasajeros en DiDi. El espacio ahor


