
En México, al conducir con temperaturas superiores a 35°C, especialmente en carreteras como la Autopista México–Querétaro o en el tráfico pesado del Periférico de la CDMX, lo más crítico es revisar el sistema de enfriamiento y la presión de las llantas antes de salir. Un sobrecalentamiento del motor puede dejarte varado, y una llanta mal inflada, con el calor del asfalto, aumenta el riesgo de reventón. En mi experiencia, muchos conductores ignoran el nivel del refrigerante hasta que ven el vapor salir del cofre. Según un estudio de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) sobre vehicular, el mantenimiento preventivo en climas extremos reduce hasta un 40% las fallas mecánicas. Además, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) recomienda en sus guías de manejo seguro revisar el estado de las mangueras y el radiador al menos cada 6 meses. Un cálculo simple: si conduces 20,000 km al año y tu auto consume gasolina Regular de 87 octanos a 14 km/l, gastas aproximadamente $1,430 MXN en combustible por cada 1,000 km. Un solo percance por sobrecalentamiento puede costarte más de $8,000 MXN en reparaciones, sin contar la grúa. Por eso, en días de calor extremo, revisar el nivel del anticongelante y la presión de las llantas no es opcional, es una cuestión de seguridad y economía.

Yo manejo un Versa 2023 en CDMX y con el calor del tráfico de Insurgentes, el motor tiende a calentarse más rápido. Siempre cargo agua destilada en la cajuela para el depósito. Nunca dejes un encendedor o un spray en la guantera, porque he visto cómo se deforman con el sol. Lo básico es checar el nivel del anticongelante cada semana si vives en el Valle de México.

En mi NP300, cuando trabajo al norte, en Monterrey, el termómetro del auto se dispara en los topes de las avenidas. Lo que hago es bajar la presión de las llantas unos 2 PSI para que agarren mejor el asfalto caliente. También, uso lentes de sol con lentes claros, no esos polarizados oscuros, porque en la carretera a Saltillo no ves los baches a tiempo. El aire acondicionado lo pongo a 24°C para no forzar el compresor.

Si usas chanclas para manejar en el calor de Guadalajara, te aseguro que pierdes sensibilidad en los pedales. Una vez casi me estrello en un tope porque se me resbaló el pie del freno. Mejor ten unos tenis en el coche. También, cuida los cables viejos; en un Aveo 2018 se me derritió un fusible por el sol directo en el tablero.


