
El sistema de monitoreo indirecto de presión de llantas usa los sensores de velocidad de las ruedas del ABS para detectar diferencias en el giro de cada neumático. Si una llanta tiene menos presión, su diámetro efectivo se reduce, gira más rápido que las otras y la computadora del auto enciende un testigo en el tablero. A diferencia del sistema directo, no mide la presión real, sino que infiere una baja por el cambio en la rotación. Es importante aclarar que cuando el sistema reporta una falla, casi siempre se debe a un sensor de velocidad de rueda dañado o a un problema de conexión eléctrica, no a una falla del software en sí. Según datos de PROFECO en su estudio de neumáticos 2024, mantener la presión correcta puede reducir el consumo de combustible hasta un 3%. Con base en 20,000 km al año y un rendimiento de 14 km/l usando gasolina Regular de 87 octanos, una presión baja de 5 psi genera un gasto extra de aproximadamente $1,200 MXN anuales solo en combustible.
| Característica | Sistema Indirecto (TPMS Indirecto) | Sistema Directo (TPMS Directo) |
|---|---|---|
| Componentes | Sensores de velocidad del ABS | Sensores de presión internos |
| Costo de reparación | $800 - $1,500 MXN por sensor de rueda | $1,500 - $3,500 MXN por sensor |
| Precisión | Detecta baja de presión, no valor exacto | Mide presión en PSI o BAR |
| Bajo, solo calibración al rotar llantas | Reemplazo de batería del sensor (4-6 años) |
El sistema indirecto es confiable para alertar sobre ponchaduras lentas o pérdidas significativas de presión, pero no sustituye la revisión manual mensual con un manómetro, especialmente en autos como el Nissan Versa o el Chevrolet Onix que lo traen de serie en México. Según la SICT en su informe de seguridad vehicular 2023, circular con presión incorrecta incrementa el riesgo de reventón en carretera hasta en un 40%, sobre todo en autopistas como la México-Querétaro o la México-Puebla.

Yo manejo un Versa 2024 en CDMX y el sistema indirecto me ha servido para darme cuenta de que una llanta se estaba desinflando lentamente. La alerta prendió en el Periférico y alcancé a llegar a una vulcanizadora antes de que se ponchara por completo. No mide la presión exacta, pero sí te avisa a tiempo si hay diferencia.
En mi caso, el sensor de velocidad no es caro de cambiar si falla. Me cotizaron $1,100 MXN en un taller de confianza. Pero el sistema es sensible: si traes las llantas con diferente desgaste, puede marcar falsa alarma. La calibración es clave cada vez que inflas llantas o rotas.

Trabajo en un taller en Ecatepec y veo seguido autos con la luz de TPMS encendida. En la mayoría, el problema es que el usuario cambió la llanta de refacción sin re-calibrar el sistema, o el sensor de velocidad del ABS está sucio. No es que el sistema esté descompuesto.
Los autos como el Jetta o el Kia K3 traen este sistema y funciona bien, pero la gente no lee el manual. Si traes llantas con presión diferente entre ejes, el indirecto se vuelve loco. Mi recomendación: cada 15 días revisa presión con manómetro y no solo confíes en el testigo. Este sistema es confiable pero no sustituye revisar la presión cada 15 días.

En mi lote de seminuevos en Monterrey reviso que el TPMS indirecto funcione al hacer la prueba de ruta. Si el testigo no se apaga después de inflar las llantas, checo los sensores de velocidad. Es raro que fallen, pero cuando pasa, es porque el auto trae frenos muy gastados y eso genera vibraciones que confunden al sistema. La falta de calibración es la causa más común de falsas alarmas.

Hago viajes seguido de CDMX a Guadalajara por la autopista, y en el Corolla 2023 el sistema indirecto me ha salvado de una ponchadura a alta velocidad. Prendió la luz cerca de Querétaro, me orillé y la llanta trasera derecha traía 18 psi. La ventaja es que no tienes que cambiar sensores caros, pero la desventaja es que el sistema no te dice cuánta presión tienes. Si viajas en zona de calor extremo como en Sonora, revisa la presión antes de salir. En CDMX, el sistema me ha salvado de llegar con la llanta ponchada sin darme cuenta.


