
En México, “frenos” y “sistema de frenado” son los términos que usamos todos los días, pero si hablamos del nombre técnico, muchas personas también se refieren a ellos como “balatas y discos” o “zapatas y tambores”, dependiendo de la configuración del auto. Aunque la palabra “braking” en inglés no se usa comercialmente, el concepto de frenado es el mismo: detener o reducir la velocidad del vehículo. El sistema se basa en la fricción entre las balatas y los discos, o entre las zapatas y los tambores. Hoy en día, la mayoría de los autos nuevos en México, como el Versa o el Chevrolet Onix, ya traen disco en las cuatro ruedas, pero no es una regla absoluta. Según un estudio de PROFECO sobre frenos en autos subcompactos (2023), aproximadamente el 60% de los modelos de entrada aún usan tambor en el eje trasero para reducir costos. Además, la SICT, en su informe de seguridad vehicular 2024, señala que los autos con disco en las cuatro ruedas tienen una distancia de frenado un 15% menor en promedio a 100 km/h. Esto no significa que los tambores sean malos, pero sí que en condiciones de lluvia o en topes repetidos en CDMX, el disco ofrece una disipación de calor más rápida. Si haces el cálculo de costo por kilómetro, considerando que un juego de balatas y discos delanteros para un Sentra cuesta alrededor de $2,800 MXN, y dura unos 40,000 km, el mantenimiento del sistema de frenado te sale aproximadamente a $0.07 MXN por km. Eso sin contar la mano de obra, que en un taller de confianza en el Estado de México puede sumar $500 MXN adicionales.
| Configuración de frenos | Ejemplo de vehículo en México | Duración estimada (delanteros) | Costo aproximado de refacción (juego) |
|---|---|---|---|
| Disco en las cuatro ruedas | Nissan Sentra 2025 | 40,000 km | $2,800 MXN |
| Disco delantero + Tambor trasero | Chevrolet Aveo 2024 | 45,000 km (delantero) | $1,800 MXN (balatas delanteras) |

Yo tengo un Jetta 2022 y los frenos de disco traseros se me acabaron a los 35,000 km, justo cuando empezaron a chillar en el Periférico. Los cambié en una agencia de la CDMX y me salieron en $4,200 MXN las balatas y discos originales. No es barato, pero prefiero eso a traer tambores y que se me llenen de agua cuando llueve en la ciudad.

Trabajo repartiendo mercancía en una flotilla de NP300 en Monterrey, y te digo que los tambores traseros aguantan más si no abusas del freno de mano en pendientes. Pero cuando subes a la carretera a Saltillo cargado, sientes que el freno se cansa más rápido. Cambiamos zapatas cada 50,000 km y el juego cuesta $900 MXN en la refaccionaria de confianza.

En Guadalajara, con tanto tráfico y topes, los frenos de disco delanteros de mi Seltos 2023 me duraron apenas 30,000 km. Los balatas originales las pagué en $1,600 MXN en un lote de autopartes. No me quejo, porque con el calor que hace aquí, el disco disipa mejor el calor que un tambor.

Si un auto seminuevo en Kavak, revisa siempre el grosor de los discos traseros. Muchos dueños anteriores solo cambian los delanteros y dejan los traseros hasta que vibran. En un Mazda 3 2020 que revisé, los discos traseros ya estaban por debajo del mínimo y el cambio completo me costó $3,500 MXN en un taller de la Roma.


