
La C y la H en el indicador de temperatura del tablero significan “frío” (C, de cold) y “caliente” (H, de hot), y marcan los extremos del rango de temperatura del refrigerante del motor. En la mayoría de los autos vendidos en México —como un Versa 2025, un Volkswagen Jetta o un Chevrolet Onix— la aguja debe mantenerse cerca del centro, entre la mitad del tablero, sin tocar la H. Si sube demasiado hacia la H, el motor está sobrecalentándose; si se queda pegada a la C, el motor no alcanzó su temperatura de operación. Según PROFECO en su guía de mantenimiento vehicular 2024, un motor que opera en la zona correcta (alrededor de 90 °C) reduce el desgaste de piezas y mejora el rendimiento de combustible.
El sistema de enfriamiento es crítico, sobre todo en condiciones mexicanas: clima de 40 °C en Sonora, tráfico pesado del Periférico de la CDMX a mediodía, o subidas en la Autopista México–Querétaro con aire acondicionado encendido. El refrigerante disipa el calor generado por la combustión; si el indicador se acerca a la H, conviene orillarse, apagar el motor y esperar a que enfríe para revisar el nivel del depósito. Muchos conductores novatos confunden la C con “combustible” o la H con “hidráulico”, pero en realidad es la temperatura del anticongelante. Un mantenimiento preventivo básico —revisar el nivel cada mes, cambiar el refrigerante según el manual del fabricante y verificar que el termostato funcione— evita costosas reparaciones por recalentamiento. En México, una reparación por junta de culata dañada puede costar entre $8,000 y $18,000 MXN, dependiendo del taller y la zona. La SICT recomienda en su programa de seguridad vial revisar el sistema de enfriamiento cada 20,000 km o antes del verano.
Dato útil: si ves que la aguja sube y baja constantemente en tráfico lento, puede ser que el ventilador eléctrico no esté activando; en ese caso, revisa el relé o el sensor de temperatura. Lo barato sale caro: no uses solo agua de la llave en el radiador, porque el óxido y la falta de aditivos pueden dañar el block del motor. La temperatura normal de operación no es un valor fijo, pero en la mayoría de los autos modernos se mantiene estable entre los 85 °C y 100 °C. El indicador C–H es una advertencia visual que cualquier conductor debe entender para evitar paradas en la carretera o una factura de taller que quite el sueño.
Rendimiento de refrigerante: revisión mensual Costo de reparación por recalentamiento: de $8,000 a $18,000 MXN Vida útil promedio del refrigerante: 2 años o 40,000 km

Yo uso un Sentra 2022 en Guadalajara y en el tráfico de la Avenida López Mateos, la aguja se va un poquito arriba del centro, pero nunca toca la H. Si ves que sube hasta la H, es mejor apagar el aire acondicionado, prender la calefacción al máximo para disipar calor y orillarte. No dejes que llegue a la H: ahí es donde truena la junta.

Trabajo en un taller mecánico en la CDMX y lo que más vemos en verano son autos con el indicador en H por falta de al radiador o por tapas del depósito que ya no sellan. La C solo indica que el motor está frío; no arranques a toda velocidad si ves la aguja en C porque el aceite no tiene la viscosidad correcta. Dale unos minutos para que suba a la zona normal antes de pisarle.

Como conductor de DiDi en Monterrey, en el calorón de 45 °C el indicador de temperatura me llegó a la H en un Jetta 2019. Aprendí a la mala: en cuanto ves que la aguja pasa de la mitad, enciende la calefacción al máximo porque el calor del motor se va al habitáculo y baja la temperatura del refrigerante. Sí, te asas, pero salvas el motor.

En mi NP300 2021, la aguja siempre se queda un poco abajo del centro cuando manejo en carretera de noche, por ejemplo en la México–Puebla. Pero en subidas con carga, sube un poco. Mientras no llegue a la H, es normal. La C es solo referencia de que el motor está frío; si se queda ahí todo el tiempo, puede ser que el termostato esté abierto, y eso consume más gasolina.


