
En la mayoría de los autos que se venden en México, como el Versa 2025, el Chevrolet Onix o el Volkswagen Jetta, cuando enciendes las luces intermitentes de emergencia (hazards) y luego accionas la palanca de direccionales, las luces de giro simplemente no funcionan. El sistema da prioridad a los hazards y bloquea la señal de viraje. Esto es un problema real de seguridad, porque los demás conductores no pueden anticipar si vas a cambiar de carril o dar vuelta mientras estás detenido en un carril de alta velocidad. Según datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en su informe de siniestralidad vial 2024, cerca del 12% de los choques por alcance en carreteras federales ocurren cuando un vehículo está detenido parcialmente y no señaliza correctamente sus intenciones. Modelos como el Toyota Corolla y el Mazda CX-5 sí incorporan un circuito de prioridad de direccionales: al activar la palanca, las luces de emergencia se pausan temporalmente y solo parpadea el lado correspondiente. Sin embargo, esta función no está estandarizada en la industria mexicana. La Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) recomienda en su guía de seguridad vehicular 2025 que los compradores verifiquen este comportamiento antes de adquirir un seminuevo, especialmente si el auto se usará para viajes largos o en tráfico pesado del Periférico o la Autopista México–Querétaro. Para ilustrar el impacto: si recorres 20,000 km al año, en promedio podrías hacer unos 1,200 cambios de carril en zonas donde usas las intermitentes de emergencia (averías, paradas en acotamiento, lluvia intensa en CDMX). Sin prioridad de direccionales, cada una de esas maniobras se vuelve impredecible para los autos que vienen detrás. El costo de un retrofit para añadir esta funcionalidad ronda entre $1,200 y $2,500 MXN en talleres especializados de la Ciudad de México, pero no todos los modelos lo permiten. En conclusión: la falta de prioridad de direccionales es un riesgo latente que pocos fabricantes solucionan, y vale la pena revisarlo antes de firmar el contrato.
Rendimiento de combustible: no aplica directamente. Costo de retrofit: $1,200 – $2,500 MXN. Modelos con prioridad: Toyota Corolla, Mazda CX-5, algunos VW Taos 2025.

Hace dos semanas me pasó en el Circuito Interior: iba en mi March, se me ponchó una llanta, puse las hazards, y al querer indicar que me orillaba a la derecha, la direccional no encendió. Casi me chocan porque el de atrás pensó que me quedaba. En mi experiencia, la mayoría de los autos económicos en México no tienen prioridad, y los vendedores ni lo mencionan.

Como mecánico en un taller de la Colonia Roma, he visto clientes quejarse de que las direccionales “no sirven” cuando tienen los hazards puestos. Les explico que es normal en modelos como el Aveo o el Kia K3. Si tienes un auto sin prioridad, lo mejor es apagar los hazards antes de cambiar de carril, aunque sea incómodo. En autopista como la México–Puebla, no hacerlo puede costarte un golpe.

En mi flotilla de 10 NP300 para reparto en Guadalajara, todos tienen el mismo problema. Les pedí a los conductores que, al detenerse en doble fila, eviten usar direccionales mientras las hazards estén encendidas. Nos ahorramos varios parachoques rotos. Para mí, esta función debería ser obligatoria en México.

Uso mi Jetta 2023 para DiDi en Monterrey, y en hora pico en la Avenida Constitución es común tener que frenar de emergencia y luego moverme a la orilla. Descubrí por las malas que si dejo las hazards puestas, la direccional no funciona. Ahora siempre las apago antes de señalizar, aunque sea rápido. Es un detalle que los fabricantes deberían arreglar.


