
Si tu Civic muestra de forma continua el mensaje “Revisar presión de neumáticos”, lo primero es detener el auto en un lugar seguro, revisar visualmente cada llanta y medir la presión con un manómetro digital confiable. En la CDMX, la altitud de 2,240 metros hace que la presión absoluta dentro del neumático sea mayor que a nivel del mar, por lo que lo recomendable es ajustar los valores según lo que indica la placa en la puerta del conductor (normalmente 32–35 PSI en frío para el Civic). Si la presión es correcta en las cuatro llantas, es probable que el sensor TPMS (sistema de monitoreo de presión) esté fallando o que hubo un cambio brusco de temperatura, y puedes seguir circulando con precaución hasta tu taller de confianza. Pero si encuentras una llanta significativamente baja o alta (por ejemplo, más de 5 PSI por debajo o encima del valor recomendado), no es seguro continuar; coloca la llanta de refacción y acude al taller más cercano.
Conducir con presión incorrecta tiene consecuencias directas en costos y seguridad. Un neumático desinflado 8 PSI por debajo de lo normal aumenta el consumo de gasolina entre 3% y 5% según PROFECO (estudio de eficiencia de combustible 2024). En un Civic modelo 2022–2025 que rinde unos 14.5 km/l en ciudad, eso equivale a perder aproximadamente 0.7 km/l, lo que se traduce en un gasto extra de $1,800–$2,400 MXN al año si recorres 15,000 km. Además, el desgaste prematuro de la banda de rodamiento reduce la vida útil de las llantas en un 20% aproximadamente, adelantando su cambio unos 8,000 km. Con un juego de llantas que cuesta $6,000–$8,000 MXN, el costo de reposición se incrementa en $1,200–$1,600 MXN.
Por otro lado, un neumático sobreinflado reduce el área de contacto, alarga la distancia de frenado hasta 4 metros en una frenada a 80 km/h (dato de SICT, pruebas de frenado en autopista 2023), y hace que la suspensión sufra más en topes y baches típicos de Periférico o Avenida Insurgentes. La recomendación final: revisa la presión cada quince días, ajusta siempre en frío, y si el aviso persiste sin variación real de presión, acude a un electricista automotriz para diagnosticar el sensor TPMS.
Rendimiento en ciudad: 14.5 km/l (Civic 1.5L CVT, modelo 2024) Costo extra por presión baja: $1,800–$2,400 MXN/año Ahorro al mantener presión correcta: hasta 5% en combustible Fuentes: PROFECO (Guía de eficiencia de combustible, 2024); SICT (Pruebas de frenado en superficie seca, 2023)

















A mí me pasó con mi Civic 2023, saliendo de casa rumbo al trabajo en el Circuito Interior. Marcaba “Revisar presión”, me detuve en una gasolinera, medí y todo normal. Resultó que con el frío de la mañana el sensor se volvió loco. Lo borré y no volvió a salir. Si en tu caso las llantas se ven bien, no te apures, pero checa cada mes porque a veces el sensor sí falla de verdad.
Una llanta baja en clima de CDMX te come gasolina más rápido que los topes del Eje Central.

En el taller vemos seguido Civic que llegan con el testigo de presión encendido y las llantas perfectas. Primero hay que calibrar el TPMS con el escáner , porque a veces pierde la referencia después de rotar llantas o cambiar de medida. Si el auto trae llantas originales Bridgestone, la presión ideal en frío es 33 PSI adelante y 32 atrás para el Civic sedán. No confíes solo en el tablero; un manómetro de aguja cuesta $150 MXN y te ahorra dolores de cabeza.
Los sensores de presión de Honda duran unos 5–6 años en México; la batería interna se agota y toca reemplazarlos, cada uno sale como $1,200 MXN en refaccionaria.

Soy Uber en Guadalajara y manejo un Civic híbrido. Cuando sale esa alerta, lo primero que hago es revisar la presión en frío antes de arrancar. Si está bien, el viaje sigue normal. Pero si la ignoro y manejo con 28 PSI, el consumo sube a 12 km/l en lugar de 16, y eso son $500 MXN más de gasolina a la semana. Para mí no es opcional.

Compré un Civic seminuevo 2019 y a los dos meses empezó a marcar presión todo el tiempo. El dueño anterior dijo que “era normal”, pero al llevarlo con un especialista descubrimos que traía un sensor genérico mal calibrado. Cuando compres un usado, pide que revisen el TPMS con escáner; si tiene error, negocia el precio porque cada sensor nuevo con instalación ronda los $2,000 MXN en México.
Si el testigo prende y se apaga solo, probablemente el sensor tiene pila baja, no las llantas.


