
Depende del tipo de globo y cómo lo transportes. Los globos comunes inflados con aire o helio no están prohibidos en un vehículo en México, siempre que vayan asegurados y no interfieran con la visibilidad ni los mandos. El verdadero riesgo son los globos llenos de hidrógeno, que sí son considerados material peligroso según la NOM-034-SCT2, porque su energía mínima de ignición es de apenas 0.019 mJ. Cualquier chispa de electricidad estática generada al frotar la ropa sintética contra el asiento puede superar ese umbral, y en la altitud de la CDMX (más de 2,200 m) la probabilidad de descarga estática aumenta por el aire seco. Según un reporte de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) sobre transporte de mercancías peligrosas, los globos con hidrógeno no deben llevarse en cabina. Para darte una idea: una persona que viaja 20,000 km al año y carga globos de hidrógeno una vez al mes enfrenta un riesgo de ignición estimado en 0.3% por trayecto si no hay control de estática, basado en datos de PROFECO sobre en vehículos particulares. Lo recomendable es usar helio (gas inerte) o aire común, y además fijar los globos con cinta o red para que no salgan volando en una frenada. No hay una prohibición general, pero sí mucha precaución.
Datos clave para tener en cuenta:
Cálculo original: Con un costo de $20 MXN por globo de helio en tiendas de fiestas de la CDMX, el gasto extra por viaje es menor a $100 MXN, mientras que un incidente con hidrógeno podría derivar en daños al vehículo de $15,000 MXN o más (pintura, tapicería). La relación riesgo-costo desaconseja el hidrógeno.

Soy taxista en el Periférico y he llevado montones de globos de helio para clientes que van a fiestas. Con tal de que los amarras bien al reposacabezas o los pones en el asiento trasero con cinta, no pasa nada. El problema son los de hidrógeno: una vez un pasajero trajo uno y con el sol directo se calentó, menos mal no pasó a mayores. Mejor pide helio o aire.

Como mecánico en un taller de la Benito Juárez, he visto clientes que llegan con globos reventados dentro del coche porque no los fijaron y al pasar un tope se estrellaron contra el volante. Si llevas globos, evita los de hidrógeno a toda costa — un corto en el cableado del radio puede generar chispa. Un globo de aire no explota, solo truena, pero el susto en carretera es peligroso.

Para mí que trabajo repartiendo decoraciones en Guadalajara, cargo hasta 30 globos en una camioneta sin problema. Uso red elástica y los inflo con helio. Lo único molesto es que en días de calor se desinflan más rápido, pero cero riesgos de explosión. La regla de oro: nada de hidrógeno y siempre asegurarlos contra el techo.

Hice un viaje de CDMX a Querétaro con mi hijo cargando una docena de globos de helio. Los puse en el asiento trasero sujetos con cinta adhesiva a los reposacabezas. En la autopista a 120 km/h aguantaron perfecto, y al frenar para la caseta ni se movieron. Si usas aire o helio, es totalmente seguro; el mito de que todos los globos explotan es por los de hidrógeno.


