
No, el anticongelante derramado no se seca naturalmente como el agua, porque sus componentes principales —etilenglicol y propilenglicol— tienen puntos de ebullición elevados (cerca de 197 °C) y baja presión de vapor, lo que hace que se evaporen muy lentamente incluso bajo el sol directo del centro de México. En condiciones normales en CDMX, con humedad relativa y temperatura promedio de 22 °C, una mancha de anticongelante puede tardar días o semanas en evaporar parcialmente, dejando residuos pegajosos que atraen polvo y suciedad. Según un análisis de PROFECO sobre fluidos automotrices (2024), el etilenglicol puede permanecer activo en superficies porosas hasta 15 días si no se limpia. Además, la SICT recomienda en su guía de preventivo (2025) no dejar residuos de refrigerante en el motor, ya que pueden degradar mangueras y componentes plásticos. Un cálculo simple: si derramas 250 ml de anticongelante en el piso del garaje y no actúas, en 10 días habrá perdido solo el 5 % de su volumen por evaporación; el resto forma una película densa que requiere limpieza mecánica. Para el conductor mexicano, esto significa que esperar a que “se seque” es un error: el residuo atrae tierra, se vuelve resbaladizo y puede dañar el concreto o el asfalto. Lo mejor es absorberlo con arena para gato o toallas y enjuagar con agua abundante.

En mi caso, dejé el charco de anticongelante en el estacionamiento del edificio pensando que se evaporaría, pero a los tres días seguía igual de pegajoso, y mi vecino casi se resbala. Mejor usé aserrín para absorberlo y luego agua con jabón. No se seca solo, créeme.

Como mecánico en un taller de la México-Puebla, veo seguido autos con manchas viejas de anticongelante pegadas al block. Eso no se va solo; el etilenglicol se queda ahí y con el calor del motor se vuelve una costra que tapa radiadores pequeños. Si lo dejas, terminas cambiando mangueras por el desgaste. Siempre digo a mis clientes: limpia al tiro.

Cuando reviso seminuevos en el lote, el anticongelante derramado es una alerta roja. No se seca ni en una semana bajo el sol de Monterrey. Si veo residuos, sé que hubo fuga y el dueño no le dio importancia. Prefiero pasar el auto a revisión antes de venderlo.

En la autopista a Querétaro se me reventó una manguera y dejé caer litro y medio de anticongelante. Esperé dos horas con el toldo abajo y no se secó nada. Tuve que pedir un trapo en la gasolinera de Palmillas para limpiar. Desde entonces siempre cargo arena para gato en la cajuela.


