
La llanta de refacción, generalmente de menor tamaño y con menor capacidad de carga que las llantas regulares, no debe instalarse en el eje delantero porque ahí recae la dirección, la tracción y la mayor parte del peso del motor. En un automóvil de tracción delantera, como un Versa o un Chevrolet Onix, colocar la refacción al frente provoca diferencias en el agarre entre ambas ruedas delanteras, lo que afecta la estabilidad en curvas y frenadas. La solución recomendada por fabricantes y por la SICT (Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes) es mover la llanta trasera del mismo lado hacia el frente y colocar la refacción en el eje trasero. De esta forma se mantiene la dirección homogénea y se reduce el riesgo de pérdida de control, especialmente en carreteras como la Autopista México–Querétaro o en el Periférico de CDMX con tráfico pesado.
Además, la llanta de refacción está diseñada para uso exclusivamente temporal. La mayoría de los autos ligeros en México, incluidos los más vendidos como el Nissan Sentra, Volkswagen Jetta y Toyota Corolla, traen una refacción de tipo “donut” que solo permite circular a un máximo de 80 km/h y por una distancia de 80 a 100 km. El PROFECO, en su guía de seguridad vehicular, advierte que ignorar estas limitaciones puede generar sobrecalentamiento y fallas prematuras. Revisar la presión de la refacción cada mes y antes de viajes largos también es una práctica que muchos conductores olvidan.
| Componente | Recomendación | Fuente |
|---|---|---|
| Tipo de llanta | Temporal (donut) o de tamaño completo | Fabricante |
| Velocidad máxima | 80 km/h | SICT |
| Distancia máxima | 80–100 km | PROFECO |
Con base en la NOM-036-SCT-2020, el uso de la refacción en el eje delantero solo está permitido si el vehículo especifica en su manual que puede hacerlo. En la práctica, incluso en autos con tracción trasera como una Toyota Hilux, se recomienda colocarla atrás para evitar diferencias de agarre en el eje motriz. Un cálculo simple: si el costo de reemplazar una llanta regular dañada es de $2,000 MXN, usar la refacción de forma incorrecta y dañar la dirección puede elevar la reparación a más de $8,000 MXN. Por eso, la regla de oro es: llanta de refacción siempre atrás, y a la primera oportunidad, cambiar por una llanta regular.

En mi March 2023, la refacción es una donut bien chiquita. Cuando se me ponchó una delantera en el Circuito Interior, el mecánico me dijo: “pon la trasera derecha al frente y la refacción atrás”. Así lo hice y llegué sin problemas a la vulcanizadora. Si la hubiera puesto al frente, el volante jalaba horrible y hasta se me podía salir la llanta en un tope. No la recomiendo para nada en el eje delantero.

Yo manejo una Onix 2024 en Guadalajara y ya me tocó cambiar una llanta delantera en el periférico. El manual dice clarito: “no instale la llanta de refacción en el eje delantero”. Lo que hice fue cambiar la llanta trasera del mismo lado al frente y poner la donut atrás. Conduje a 70 km/h hasta la agencia y todo bien. Mucha gente lo ignora y luego se quejan de que el coche “baila” en la curva. La diferencia de agarre es real, sobre todo con lluvia.

Como taxista en CDMX, he cambiado llantas cientos de veces. La regla es simple: refacción siempre atrás. Si se poncha la delantera, primero pasas la llanta de atrás al frente y luego colocas la refacción en el eje trasero. He visto colegas que ponen la donut al frente y en el primer tope ya se les zafó la dirección. No vale la pena arriesgarse.

En los lotes de seminuevos de Monterrey, siempre revisamos que los autos traigan su refacción en buen estado. Pero lo que más nos preocupa es que el cliente sepa cómo usarla. Le decimos: si la ponen al frente, van a sentir el volante vibroso y el coche se va a ir para un lado. Además, la refacción tipo donut no aguanta el peso del motor en el eje delantero. Mejor siguiendo el procedimiento de mover la llanta trasera y dejar la refacción atrás, así no se les daña la suspensión.


