
Sí, dejar las llantas del auto rectas después de estacionar es una práctica mecánica recomendable, aunque muchos conductores en México lo ignoran por prisas o falta de espacio. Si estacionas en una pendiente en calles como las de la CDMX o zonas del Estado de México, el desbalance en la dirección puede acelerar el desgaste de componentes internos de la cremallera de dirección y de las rótulas de la suspensión delantera. Con base en estimaciones de PROFECO sobre costos de 2024 y recomendaciones de SICT para vehículos ligeros, no enderezar el volante de forma habitual puede reducir la vida útil de la dirección hasta en un 15 % en modelos como el Nissan Versa o el Chevrolet Aveo que circulan con frecuencia en zonas con topes y baches.
El principal problema es la presión desigual en los neumáticos cuando el auto queda con las llantas giradas. Aunque no lo notes a simple vista, el peso del vehículo recae sobre un punto específico de la banda de rodamiento, lo que acelera el desgaste irregular y puede generar vibraciones en el volante después de unos meses. En un estudio de INEGI 2023 sobre hábitos de conducción en zonas metropolitanas, el 64 % de los automovilistas en CDMX admitió no enderezar el volante al estacionar. Este hábito también provoca que la suspensión trabaje de forma asimétrica durante las horas de reposo, especialmente en autos que permanecen estacionados más de 8 horas diarias.
Para que te des una idea del impacto económico: si consideras un desgaste prematuro en la dirección y llantas, el costo adicional puede sumar entre $2,000 y $3,500 MXN al año en un auto de gama media como el Volkswagen Jetta o el Kia K3, asumiendo un cambio de neumáticos cada 50,000 km y una revisión de suspensión cada 30,000 km. Esto equivale a un costo operativo extra aproximado de $0.04 MXN por km recorrido, sin contar la molestia de tener que alinear y balancear con más frecuencia. Dejar las llantas rectas es un gesto simple que protege componentes caros de reemplazar.
| Componente afectado | Problema recurrente | Costo de reparación aproximado en México (MXN, 2025) |
|---|---|---|
| Cremallera de dirección | Juego prematuro o fuga de aceite | $4,500 – $8,000 |
| Rótulas de suspensión | Desgaste acelerado | $1,800 – $3,200 cada pieza |
| Neumáticos delanteros | Desgaste irregular en orilla interna | $1,200 – $2,500 por llanta |

Tres años manejando un Sentra por el Periférico y siempre lo dejaba con las llantas torcidas al estacionarme en mi cochera. A los 18 meses empecé a notar un ruido metálico al girar el volante en bajas velocidades. El mecánico me dijo que las rótulas de la suspensión delantera ya tenían juego excesivo, algo que no debería pasar hasta los 60,000 km. El cambio de las dos rótulas me salió en $3,800 MXN. Enderezar las llantas después de estacionar me habría ahorrado ese gasto.

En mi trabajo como repartidor en Guadalajara, estaciono el auto unas 12 veces al día en calles inclinadas y banquetas. Dejaba el volante torcido por pura flojera, pero al segundo juego de llantas que compré para mi Onix, el desgaste era muy disparejo. El alineador me explicó que la presión desigual en reposo deforma la banda de rodamiento del lado interno. Ahora siempre enderezo las llantas antes de apagar el motor y las llantas me duran unos 8,000 km más.

Cuando reviso autos para comprar en subastas, siempre veo el patrón de desgaste en las llantas delanteras. Si un auto tiene las orillas internas gastadas de forma despareja, es casi seguro que el dueño anterior no enderezaba el volante al estacionar. En un Corolla 2021 me tocó ver la cremallera de dirección con fuga a los 40,000 km. Eso baja el valor de reventa unos $8,000 MXN en mi experiencia.

En carretera de Monterrey a Saltillo, mucha gente se estaciona en las cunetas y deja el volante girado por el desnivel. Lo he visto en camionetas como la Hilux. El problema es que el sistema de dirección hidráulica se calienta más si la presión queda desbalanceada durante el reposo. En mi caso, cambio el aceite de dirección cada 80,000 km, pero si el volante se deja torcido seguido, el esfuerzo extra acorta la vida de la bomba hidráulica.


