
Los pedazos de la llanta que se desprenden suelen deberse al envejecimiento del caucho, pero también pueden ser señal de una llanta reconstruida o de un defecto de fabricación. En México, el clima extremo —sol intenso del norte, calor húmedo de la costa y la altitud de la CDMX— acelera la degradación del compuesto. Según datos de PROFECO en su estudio de llantas 2024, el caucho pierde flexibilidad y aparecen grietas después de cuatro a cinco años, incluso con poco kilometraje. Si además circulas por calles con topes, baches o químicos de lavado agresivos, el riesgo de que se desprendan fragmentos aumenta. Una llanta nueva de gama media cuesta alrededor de $2,500 MXN, y su vida útil ronda los 60,000 km en condiciones normales. Si la cambias antes por , el costo por kilómetro se eleva a $0.05 MXN aproximadamente. Pero si un fragmento se desprende en carretera, el costo de una grúa y una llanta de repuesto puede superar los $5,000 MXN sin contar el riesgo de accidente. Respecto a las llantas reconstruidas (recauchutadas), la Secretaría de Economía y la NOM-086-SCFI-2012 exigen que indiquen claramente su condición, pero muchas se venden como nuevas en lotes informales. Mi recomendación: revisa el código DOT en el costado (las últimas cuatro cifras indican semana y año de fabricación). Si la llanta tiene más de 5 años, aunque tenga dibujo profundo, sustitúyela. Un reventón por caucho envejecido es más caro que una llanta nueva.

A mí me pasó con una llanta que compré en una llantera de la colonia, traía como 6 meses y ya se le caían pedazos. Resultó que era una reconstruida, no me dijeron nada. Desde entonces solo reviso el DOT antes de pagar, y si veo que tiene más de 4 años, ni loco la compro. En CDMX, entre el sol y los topes, el caucho se pone duro rapidísimo.

En el taller he visto clientes que llegan con la llanta despedazada y dicen "es que tiene buen dibujo". Pero el caucho se siente como plástico, ya perdió elasticidad. En México, el calor de la autopista México-Querétaro o la humedad de Veracruz aceleran el deterioro. Siempre les digo: si el código DOT es anterior a 2019, cámbienla aunque tenga 8 mm de profundidad. Un fragmento suelto a 120 km/h es peligroso.

Cuando compro autos seminuevos para revender, lo primero que reviso son las llantas. Si veo grietas en los costados o pedazos que se desprenden, bajo el precio de inmediato. Una llanta en mal estado me cuesta explicación y a veces hasta la reparación del cliente. Prefiero cambiarlas antes de publicar el auto, sale más barato que un reclamo.

Manejo seguido de Monterrey a Saltillo, y en verano el asfalto quema. Una vez sentí vibración, me detuve y la llanta delantera tenía un pedazo colgando. La había comprado hacía 2 años, pero el calor del norte la resecó. Desde entonces pongo las llantas nuevas en el eje trasero y las cambio cada 50,000 km sin importar el dibujo; el caucho no perdona.


