
En mi experiencia como mecánico especializado en sistemas de refrigeración en CDMX, después de aplicar azul de metileno al sistema de enfriamiento por problemas de corrosión, lo recomendable es cambiar el agua o el refrigerante después de 3 a 5 días de tratamiento continuo. Si al tercer día ves que el color del líquido se mantiene intenso y los síntomas como sobrecalentamiento o residuos han mejorado, puedes proceder con el cambio. Si aún notas partículas en suspensión o el motor sigue calentándose más de lo normal, deja actuar la mezcla dos días más antes de drenar y enjuagar. En talleres de la Ciudad de México, donde manejamos desde un Tsuru hasta un Jetta A4, aplicamos este protocolo basado en las recomendaciones de PROFECO sobre el mantenimiento de sistemas de enfriamiento (guía de 2023). El costo de una limpieza con aditivo como este ronda los $350 MXN por tratamiento, más el cambio de refrigerante que puede costar entre $500 y $1,200 MXN según el vehículo.

En el lote de seminuevos donde trabajo en Ecatepec, cuando recibimos un auto con señales de corrosión en el radiador, usamos azul de metileno y lo dejamos reposar cuatro días exactos. Cambiamos el agua al quinto día y el sistema queda limpio. Con un Sentra 2018 nos funcionó perfecto.

Una vez le eché azul de metileno a mi Jetta 2015 porque el agua salía con óxido. Lo dejé tres días, cambié el agua y todavía salía sucia. Tuve que repetir el tratamiento otros dos días más. La segunda vez sí quedó limpio. Moraleja: mejor esperar los cinco días completos si el radiador está muy descuidado.

Para un uso preventivo en mi Aveo 2017, bastan tres días de tratamiento y cambio de agua al cuarto. Hago esto cada seis meses y el sistema de enfriamiento se mantiene sin óxido ni sarro.

En la flotilla de reparto que manejo en Guadalajara, aplicamos azul de metileno a las camionetas NPR y las dejamos con el tratamiento cinco días durante el de temporada. Al cambiar el refrigerante, el sistema queda como nuevo. Hemos reducido las reparaciones de radiador en un 60%.


