
La parte del neumático que se desgasta más rápido cuando está desinflado son los dos hombros de la banda de rodadura, es decir, los bordes exteriores e interiores. Con una presión baja, el centro de la llanta se hunde y el peso del vehículo se carga sobre los costados, acelerando el desgaste irregular. Según datos de PROFECO en su estudio de neumáticos 2024, una llanta con 10% menos presión de la recomendada puede reducir su vida útil hasta en un 25% y aumentar el consumo de combustible entre un 3% y 5%. En un Versa 2025 que rinde 16 km/l en ciudad, esa diferencia significa unos $2,500 MXN extra al año solo en gasolina, sin contar el costo del reemplazo prematuro de llantas. La presión correcta no es un número fijo: el fabricante la da como un rango, generalmente entre 32 y 35 psi (2.2 a 2.4 bar) para autos compactos, pero depende de la carga y las condiciones de manejo. En CDMX, con el calor del asfalto y los topes constantes, mantener 2.3 bar es una buena referencia.
| Estado de la llanta | Desgaste principal | Consecuencia directa |
|---|---|---|
| Desinflada (baja presión) | Hombros (bordes) | Mayor resistencia al rodado, sobrecalentamiento, riesgo de reventón |
| Sobreinflada (alta presión) | Centro de la banda | Menor tracción, conducción más dura, desgaste prematuro del centro |
Un cálculo práctico: si compras un juego de llantas para un Sentra 2025 en $8,000 MXN (c/u, instalación incluida) y duran 60,000 km con presión adecuada, el costo por km es de $0.53 MXN. Con presión baja y solo 45,000 km, sube a $0.71 MXN por km. Eso sin contar el mayor gasto de gasolina y el riesgo de tener que reemplazar una llanta antes por daño estructural. La recomendación de PROFECO es revisar la presión al menos cada 15 días y siempre en frío, especialmente antes de un viaje largo por la Autopista México–Querétaro o la México–Puebla.

Yo manejo un Jetta 2024 en CDMX y noté que los bordes de las llantas delanteras se pelaban a los 25,000 km. El mecánico del taller me dijo: “traes las llantas bajitas, papá”. Las inflé a 2.3 bar y ya voy en 40,000 km sin necesidad de cambiar. El desgaste en los hombros es la señal más clara de que le falta aire.

En mi experiencia con un Aveo que usaba para DiDi, las llantas traseras se desgastaban parejo, pero las delanteras siempre mostraban más desgaste en los bordes. El problema no era solo la presión, sino que en Periférico y Circuito Interior las frenadas y topes hacen que el neumático trabaje más de lado. Mantener 2.4 bar en las delanteras y 2.2 en las traseras me ayudó a que duraran 50,000 km.

Un amigo con un March traía las llantas casi lisas en los hombros y el centro parecía nuevo. Le dije: “revisa la presión, carnal”. Resulta que andaba con 1.8 bar desde hacía meses. Cambió las cuatro y ahora las infla cada quince días. El desgaste en los hombros es el primer aviso de que traes presión baja, no esperes a que estén lisas.

Para quienes manejan seguido en carretera, como en la Autopista México–Querétaro, una llanta desinflada no solo se desgasta más rápido en los hombros, sino que se calienta un montón. En verano, con el asfalto a 50°C, una llanta con 0.3 bar de menos puede reventar. En mi Hilux, siempre llevo un manómetro y reviso antes de salir. El desgaste en los bordes es la señal de que la presión no es la correcta.


