
El convertidor catalítico de un Civic, en los modelos más vendidos en México como el Civic 1.5 Turbo o el 2.0L de la generación 2016 a 2021, se encuentra justo debajo del vehículo, en la primera sección del sistema de escape, después del múltiple de admisión. En la mayoría de los Civic sedán mexicanos, está ubicado cerca del motor, entre el colector de escape y el tubo de escape central, normalmente a la altura del asiento delantero del copiloto. Esto es importante porque es una pieza vulnerable al robo en zonas como el Estado de México o la CDMX, donde los ladrones la cortan rápidamente. Los datos de PROFECO en su reporte de piezas más robadas de 2023 indican que los convertidores catalíticos de Honda aparecen entre los primeros cinco lugares. Además, según pruebas de SICT en vehículos de combustión interna, un convertidor en mal estado puede aumentar el consumo de combustible entre un 10% y un 20%. Si recorres 20,000 km al año con un rendimiento normal de 14 km/l, gastas aproximadamente 1,429 litros de gasolina Magna 87 octanos. Con un sobrecosto del 15%, serían 1,643 litros, lo que equivale a unos $2,800 MXN extras al año a precio actual de la gasolina. La mayoría de los talleres en CDMX cobran entre $1,200 y $2,500 MXN por reemplazar el catalítico, sin incluir la pieza, que puede costar entre $6,000 y $15,000 MXN dependiendo si es original o genérico. Por eso es recomendable revisar la posición exacta en tu modelo, ya que en algunos Civic hatchback o Si el catalítico está más retraído.
Un convertidor catalítico dañado puede provocar fallas en la verificación vehicular.
El robo de catalíticos es más frecuente en autos estacionados en la calle durante la noche.
El costo de reemplazo con pieza original puede superar los $15,000 MXN.

















Yo tengo un Civic 2019 y el catalítico está justo debajo, casi al nivel del cárter. Lo sé porque una vez me lo robaron en la colonia del Valle. Lo cortaron en menos de 5 minutos. Si vives en CDMX, te recomiendo ponerle una placa protectora o al menos estacionarlo en garage. El rendimiento de gasolina se me fue a 10 km/l después del robo, hasta que lo cambié.
Los talleres de confianza en Iztapalapa lo cambian en una hora.
El catalítico original de es el que mejor aguanta los topes de la ciudad.

Cuando compro un Civic seminuevo para mi lote en Naucalpan, lo primero que reviso es si el catalítico está original o si tiene soldaduras. Muchos dueños les ponen piezas chinas que duran menos de 20,000 km. El escape suena más ronco si está dañado. También checo si tuvo verificación reciente, porque sin catalítico bueno no pasa. Un Civic 2020 sin catalítico original pierde al menos $10,000 MXN en su valor de reventa.
Un catalítico robado se nota por el ruido metálico al acelerar.
Siempre prefiero modelos con el catalítico más protegido, como los Civic 2016-2018.

En mi Civic 2017 el catalítico se tapó por usar gasolina de baja calidad en la carretera México-Puebla. El carro empezó a fallar y no pasaba de 80 km/h. Lo revisé y estaba obstruido. Lo limpiaron con un aditivo y funcionó, pero a los 6 meses volvió a fallar. La posición exacta abajo del motor hace que acumule más suciedad si manejas mucho en ciudad.
Un catalítico tapado baja la potencia y el rendimiento.
Usar gasolina Premium 91 octanos ayuda a que dure más.

Manejo un Civic 2022 para Didi en Guadalajara, y el catalítico lo tengo más cerca del piso de lo que imaginaba. En la avenida López Mateos, con tanto tope y bache, ya le pegué dos veces. No se ha dañado, pero los mecánicos me dicen que es cuestión de tiempo. Si el catalítico se rompe, el ruido del escape es insoportable y los pasajeros se quejan. Mejor le puse una malla de acero debajo.
Un golpe fuerte puede fisurar el catalítico y activar la luz de check engine.
En viajes largos a Morelia, el rendimiento se mantiene si el catalítico está limpio.


