
Si un encendedor explota dentro del coche, lo primero es no entrar ni cerrar las puertas. Abrí todas las ventanas y puertas para ventilar el habitáculo durante al menos 10 minutos, porque los gases residuales de butano o propano pueden encenderse con solo una chispa estática. Si hay fuego visible, usá un extintor clase ABC (el que recomienda PROFECO) desde la distancia, apuntando a la base de las llamas. En México, durante el verano en CDMX o Guadalajara, la temperatura dentro de un auto estacionado al sol puede superar los 70°C, suficiente para que un encendedor común se fracture y libere gas a presión. Según un estudio de la SEDEMA CDMX (2023), más del 30% de los incendios vehiculares en época de calor están relacionados con objetos dejados en el tablero. Un encendedor expuesto puede alcanzar 200°C internos en solo 20 minutos. Si no hay extintor, alejate y llamá al 911 o a la Guardia Nacional Carreteras; no intentes apagar con agua porque el gas licuado se expande y aviva el fuego. El costo de reemplazar un tablero dañado por un incendio pequeño ronda los $8,000 a $15,000 MXN, sin contar la reparación de arneses eléctricos. En mi experiencia como asesor de , recomiendo revisar que el vehículo tenga un extintor con carga vigente (NOM-002-SCT-2021) y nunca dejar encendedores, aerosoles ni baterías portátiles en la guantera o la bandeja trasera. La PROFECO ha emitido alertas desde 2022 sobre los riesgos de los encendedores desechables en autos estacionados, especialmente en estados con clima cálido como Yucatán, Sonora o Sinaloa. Un detalle clave: si el encendedor explotó pero no hubo incendio, igual revisá los asientos y las alfombras con un detector de gas o simplemente ventilando bien; los residuos pueden ser inflamables durante horas. No te subas hasta que el olor a gas desaparezca por completo.

Una vez me pasó en el Periférico, justo en la hora pico. Iba manejando un Versa 2022 y sentí un chasquido fuerte en la guantera. Abrí la puerta y me bajé, dejé el motor encendido y las ventanas abajo. El olor a gas era fuerte. Esperé unos 15 minutos antes de revisar. El encendedor se había roto pero no prendió fuego. Desde entonces, nunca dejo uno en el coche, ni en el cenicero. En el calor de la Ciudad de México, todo explota si le da el sol directo.

Como mecánico en un taller de la colonia Del Valle, he visto tres casos de encendedores explotados en el último año. Lo más peligroso no es la explosión en sí, sino los residuos de gas que quedan en la tapicería. Si entra gas a los conductos del aire acondicionado, puede encenderse al arrancar el auto. Mi recomendación: después de ventilar, prendé el motor con las ventanas abajo y revisá si huele a gas con el aire en modo recirculación. Si persiste, cambiá el filtro de cabina y limpiá el área con un paño húmedo. En los Onix y Aveo es común que el plástico del tablero se derrita si el encendedor estalla cerca del parabrisas.

En la mayoría de las pólizas de seguro en México, un incendio causado por un encendedor que explota está cubierto si el auto tiene cobertura amplia. Pero ojo: si el encendedor estaba en un lugar donde no debía estar, como el tablero, la aseguradora puede argumentar negligencia y no pagar. En un caso que manejé, un cliente con un K3 perdió la tapicería y el seguro cubrió solo el 50% porque dejó el encendedor justo donde el sol pegaba directo. Siempre digo: guardá los encendedores en la guantera cerrada o mejor no los dejes en el auto.

Soy conductor de DiDi en Monterrey, y aquí el sol es brutal. En verano el auto queda como horno. Un compañero me contó que un encendedor le explotó en la consola central mientras traía pasaje. El pasajero se asustó, pero no pasó a mayores porque él abrió las puertas al instante. Yo ya no llevo encendedores ni aerosoles. En la Autopista México–Querétaro vi un coche incendiado por un encendedor olvidado en el asiento trasero. Mi regla: si no vas a fumar, no traigas nada que pueda explotar. Y siempre llevo un extintor chico abajo del asiento del conductor.


