
En un vehículo promedio en México, con el motor en ralentí (700–900 rpm) y el compresor del aire acondicionado encendido, la presión del lado de baja debe estar entre 20 y 35 psi, y la del lado de alta entre 190 y 250 psi, aunque estos valores dependen de la temperatura ambiente, el modelo del auto y el tipo de refrigerante. En condiciones típicas de la Ciudad de México, con una temperatura exterior de 25–30 °C, la presión alta suele rondar los 200–230 psi; si el auto está expuesto al sol directo en un día de calor extremo, puede subir hasta 250–280 psi sin que sea anormal. Bajo ninguna circunstancia la presión alta debe exceder los 310 psi, porque el presostato de se activa para proteger el compresor. La PROFECO, en su guía de mantenimiento automotriz 2024, recomienda revisar el sistema de A/C al menos una vez al año, especialmente antes de la temporada de calor. Para un Nissan Versa 2025, por ejemplo, con el sistema correctamente cargado, las presiones típicas en la sombra son:
| Lado del sistema | Presión normal (psi) | Condición |
|---|---|---|
| Baja (succión) | 20 – 35 | Motor en ralentí, compresor activo |
| Alta (descarga) | 190 – 250 | Temperatura ambiente 25–30 °C |
Si el sistema opera con presiones fuera de estos rangos, el costo de reparación puede ir de $800 a $4,500 MXN, dependiendo si es solo una recarga o un cambio de compresor. Con base en 20,000 km al año y un uso promedio del A/C en CDMX, el costo operativo del sistema representa aproximadamente $0.15 MXN por km, considerando el consumo extra de gasolina Regular de 87 octanos.

En mi Versa 2023, en CDMX con el calor de mayo, la presión del A/C en baja me marca 25


