
Si hablamos de los eventos más importantes de motociclismo a nivel mundial, el MotoGP, el Mundial de Superbikes (SBK) y el Campeonato Mundial de Resistencia son los que dominan la escena. Para un aficionado en México, la diferencia clave está en las tecnologías, la velocidad y el tipo de motos que compiten. MotoGP es la categoría reina con motos prototipo de cuatro tiempos, motores de hasta 990 cc y velocidades que superan los 300 km/h, mientras que SBK utiliza motos derivadas de modelos de serie, como la Yamaha R1 o la Ducati Panigale V4, con un enfoque más cercano a lo que se puede comprar en un concesionario. El Campeonato Mundial de Resistencia, por su parte, exige durabilidad y estrategia en carreras de 8 a 24 horas. En México, estos eventos tienen gran seguimiento, y aunque no hay un circuito local en el calendario de MotoGP (el Autódromo Hermanos Rodríguez albergó carreras de MotoGP hasta 2015, pero actualmente no está en el calendario), los precios de los boletos para verlos en vivo, ya sea viajando al extranjero o en transmisiones, pueden ir desde $1,500 MXN hasta más de $15,000 MXN dependiendo del evento y la ubicación. Según datos de la SICT (2019) sobre eventos masivos, la afluencia a exhibiciones de motociclismo en el país ha crecido un 12% anual; mientras que PROFECO ha reportado que el costo promedio de entrada a eventos deportivos internacionales en México ronda los $2,800 MXN (actualizado a 2023). La emoción de ver a pilotos como Marc Márquez o Álvaro Bautista en pista justifica la inversión para muchos seguidores.

Yo he ido a ver MotoGP en Austin dos veces y la , la adrenalina no se compara. Para llegar desde CDMX, entre vuelo, hotel y boleto me gasté como $18,000 MXN cada vez. Eso sí, ver a las motos pasar a más de 300 km/h en la recta es algo que cualquier motociclista mexicano debe vivir al menos una vez.

Como mecánico de autos, pero también motero, te digo que SBK me gusta más que MotoGP porque las motos se parecen más a las que uno puede tener. Una Ducati V4 que compite en SBK tiene 220 hp, pero la de calle anda en los 200 hp. En México, si quieres armarte una réplica, entre motor, suspensión y frenos gastas arriba de $250,000 MXN, sin contar la base.

En el tráfico de Guadalajara, ver una carrera de resistencia de 24 horas te cambia la perspectiva. Puro manejo constante, relevos y estrategia. Nunca he ido a una en vivo, pero en el Facebook de los clubes de motos siempre recomiendan el Bol d’Or en Francia como la experiencia máxima.

Cuando reparto mercancía en moto por Periférico, pienso en la resistencia de las motos de carreras. Las mías son 150 cc, pero aguantan topes, calor y hasta 200 km diarios. El Campeonato de Resistencia me enseñó que lo más importante no es la velocidad, sino que el motor no se te truene a medio camino. Aquí en México, con las calles rotas, eso aplica diario.


