
El ancho de pulso de inyección normal en la mayoría de los vehículos de gasolina con motor de inyección electrónica, como un Versa 2025 o un Chevrolet Onix, se encuentra entre 1.5 y 2.9 milisegundos cuando el motor está en ralentí y en condiciones normales de operación, a una temperatura de refrigerante de al menos 80 °C y sin cargas eléctricas extras. Este valor lo mide el escáner en tiempo real y refleja el tiempo que el inyector permanece abierto; fuera de ese rango conviene revisar inyectores, presión de combustible o la señal del sensor de oxígeno. En la Ciudad de México, por la altitud de 2,240 metros, el aire es menos denso y la ECU suele recortar ligeramente el ancho de pulso para compensar, así que es común ver valores entre 1.8 y 2.6 ms en modelos como el Volkswagen Jetta o el Mazda 3. Según la NOM-041-SEMARNAT para control de emisiones, un pulso excesivamente largo (más de 3.0 ms en ralentí) puede generar mezcla rica y fallar la verificación vehicular, mientras que un pulso muy corto (menos de 1.2 ms) provoca tirones y bajo rendimiento. La PROFECO, en su Guía de Mantenimiento Automotriz 2024, recomienda verificar este parámetro al menos una vez al año junto con el cambio de bujías.
Si tomamos como base un motor de 1.6 litros con inyectores que fluyen 180 cc/min a presión constante, un ancho de pulso de 2.5 ms en ralentí (800 rpm) inyecta aproximadamente 0.009375 ml por ciclo. Eso no parece mucho, pero si el pulso sube a 2.9 ms por un inyector sucio, el aumento del 16 % en el tiempo de apertura se traduce en un mayor consumo de gasolina. En un año con 20,000 km recorridos y un rendimiento de 14 km/l usando gasolina Magna 87 octanos, ese incremento podría costar al rededor de $1,200 MXN extra en combustible, sin considerar el desgaste del convertidor catalítico. A continuación se muestran valores típicos en ralentí para distintos escenarios en México:
| Condición | Ancho de pulso normal (ms) | Notas |
|---|---|---|
| Motor frío (CDMX) | 2.5 – 3.5 | Estrangulador cerrado, enriquecimiento |
| Motor caliente – ralentí | 1.5 – 2.9 | Con aire acondicionado apagado |
| Con aire acondicionado encendido | 2.0 – 3.2 | Carga extra en alternador |
| Altitud elevada (CDMX) | 1.8 – 2.6 | Menor densidad de aire |

Como mecánico independiente en la CDMX, lo que más veo es gente que llega con el check engine encendido y el ancho de pulso de inyección anda por 3.5 ms en ralentí. Eso es señal de inyectores tapados o presión de gasolina baja. En un Jetta 2021 que revisé la semana pasada, el valor normal después de limpiar los inyectores quedó en 2.2 ms. Un pulso estable es clave para pasar la verificación en el Estado de México, si no, te la pelaste.

Yo manejo un Versa 2022 para DiDi en Guadalajara y siempre monitoreo el ancho de pulso con un escáner Bluetooth. En ralentí con el clima encendido en el tráfico de Periférico, marca entre 2.5 y 2.8 ms, que según el manual está dentro de rango. Cuando se subió a 3.1 ms noté que el rendimiento bajó de 14 a 12 km/l usando gasolina Premium de 91 octanos. Le cambié el filtro de gasolina y volvió a la normalidad. Eso me ahorró casi $500 pesotes al mes.

En el taller de autos seminuevos donde trabajo en Monterrey, revisamos el ancho de pulso en todos los seminuevos antes de venderlos. Si un Onix 2023 marca más de 3.0 ms en ralentí, lo mandamos a limpieza de inyectores, porque en carretera a Saltillo el consumo se dispara. Un pulso normal de 2.0 ms te da buena respuesta al pisarle en los puentes del Periférico.

En mi experiencia con un CX-5 2024 que uso para viajes entre CDMX y Querétaro, el ancho de pulso de inyección se mantiene en 2.0 ms durante el ralentí a 2,240 m de altitud. Pero cuando subo a 120 km/h en la autopista, baja a 1.6 ms. La ECU ajusta muy fino con la gasolina Magna de 87 octanos. Una vez que lo llevé a taller porque titubeaba, el escáner marcaba 3.5 ms fijo: resultó ser un inyector dañado. Cambiarlo costó $1,800 MXN, pero el rendimiento volvió a 15 km/l.


