
El salvapantallas de una dash apaga la pantalla después de un tiempo que tú configuras –normalmente 1, 3 o 5 minutos– sin detener la grabación, justo como el protector de pantalla de una computadora, pero aquí el objetivo principal es ahorrar batería y evitar distracciones al manejar. En el tráfico pesado de la CDMX, sobre Periférico o en una fila de topes, tener la pantalla encendida todo el tiempo gasta energía innecesaria y puede calentar el dispositivo, sobre todo en el sol del Valle de México. Lo recomendable es dejar el tiempo más corto (1 minuto) porque sigues grabando todo: video, audio, velocidad y ubicación, sin perder evidencia valiosa para un accidente o un fraude. Según la Guía de Seguridad Vial 2023 de la SICT, las dash cams son una herramienta útil para documentar incidentes, y PROFECO, en su estudio de accesorios automotrices 2024, sugiere configurar el apagado automático de pantalla para prolongar la vida del equipo.
Hice un cálculo simple con una dash cam típica que consume 5 W con pantalla encendida y 2 W con pantalla apagada. Si manejas 10 horas al día, ahorras 30 Wh diarios. En un año (365 días) son 10,950 Wh, equivalentes a 11 kWh. En la CDMX, la tarifa eléctrica residencial ronda los $1.2 MXN por kWh, así que el ahorro anual en electricidad es de apenas $13.2 MXN. Pero el verdadero beneficio está en la batería interna: con una capacidad de 500 mAh, ese ahorro diario te permite tener hasta 20 minutos extras de grabación continua en modo estacionamiento sin que se descargue por completo. Eso marca la diferencia cuando dejas el auto en la calle y necesitas capturar cualquier roce o intento de robo.
El salvapantallas bien configurado evita que la pantalla se quede fija y se sobrecaliente bajo el sol del norte de México o la humedad de la costa. Un minuto es suficiente para ahorrar batería sin perder visibilidad. El modo estacionamiento se beneficia directamente del apagado de pantalla. No tener pantalla encendida evita que la cámara se sobrecaliente en el sol de México.

En mis viajes por Periférico y el Centro de la CDMX, pongo el salvapantallas en 1 minuto. La cámara graba todo sin que la pantalla me distraiga de noche, y en topes largos no se descarga la batería. Hasta ahora he evitado dos intentos de fraude con las grabaciones, así que no lo cambio.

Cuando manejo de la CDMX a Querétaro por la autopista, dejo el salvapantallas en 3 minutos porque a veces quiero ver el mapa en la pantalla. Pero en verano, con el solazo que pega en el parabrisas, mejor lo pongo en 1 minuto para que la dash no se caliente tanto. La grabación sigue igual, solo se apaga la pantalla.

He visto dash cams con la pantalla siempre encendida y la batería interna se muere en menos de un año. El salvapantallas al mínimo tiempo es clave para que dure. Además, evita que el conductor se distraiga viendo la pantalla en lugar del camino, sobre todo en calles con baches y topes.

En Monterrey con el calorón, tener la pantalla apagada es lo mejor. La dash no se recalienta y la batería aguanta todo el turno como taxista. Lo pongo en 1 minuto y ya, la grabación sigue sin problema. Ni siquiera me fijo si está encendida, sé que está grabando.


