
Olvidar jalar el freno de mano al estacionar puede causar que el auto ruede por inercia y golpee otros vehículos, peatones o estructuras, especialmente en calles inclinadas como las de la colonia Condesa o las laderas de Monterrey. Según datos de la SICT (reporte de accidentes viales 2024), aproximadamente el 3% de los incidentes por estacionamiento en México están relacionados con frenos de mano mal accionados. Además, PROFECO ha documentado reclamos por daños mecánicos derivados de conducir con el freno puesto, lo que acelera el desgaste de balatas, tambores y cables.
| Consecuencia | Costo estimado en CDMX (MXN) |
|---|---|
| Reemplazo de balatas traseras | $1,200 – $2,500 |
| Cambio de tambores o discos | $2,800 – $5,000 |
| Ajuste o cambio de cable de freno | $600 – $1,200 |
| Reparación por choque (sin seguro) | $8,000 – $25,000 |
Si conduces 2 km con el freno de mano puesto, el desgaste extra en balatas equivale a unos $600 MXN, lo que representa un costo de $300 MXN por km. En términos de TCO, si ocurre una vez al año, ese kilometraje perdido eleva el costo operativo anual en al menos $1,200 MXN sin considerar la reparación del cable. Siempre verifica que el testigo del freno esté apagado antes de arrancar.

Una vez se me olvidó jalar el freno de mano en una pendiente de la Del Valle, CDMX, y el coche rodó hasta chocar contra un poste. Me costó $4,500 MXN la reparación del parachoques y tuve que pagar la multa por estacionamiento indebido. El seguro no cubrió porque fue por negligencia. Ahora siempre pongo el freno y meto la velocidad, aunque esté en plano.

En mi taller he visto coches que llegan con el cable del freno de mano estirado porque el dueño manejó varios kilómetros sin soltarlo. También se queman las balatas y hasta se rayan los tambores. En México, con los topes y las subidas de la carretera México–Cuernavaca, el daño es más rápido. Si el freno se queda ajustado, la transmisión también sufre, sobre todo en automáticos.

Trabajo en DiDi y una noche, después de 12 horas, olvidé soltar el freno de mano. El auto olía a quemado todo el camino a Periférico. Perdí dos carreras por el humo. Desde entonces pongo el freno solo cuando bajo del coche, y antes de arrancar toco el pedal del freno para confirmar que esté libre.

En Monterrey, con el calorón, una vez manejé 8 km con el freno de mano puesto porque no vi la luz. Las balatas traseras se pusieron al rojo vivo y casi truenan en la autopista a Saltillo. Tuve que cambiarlas al día siguiente, $1,800 MXN. Ahora reviso el tablero antes de cada salida, aunque vaya de prisa.


