
La forma correcta de pasar un tope es reducir la velocidad a menos de 15 km/h, frenar antes de llegar y cruzar con ambas ruedas completamente verticales y al mismo tiempo. Aunque el golpe se sienta más fuerte dentro del habitáculo, esa sacudida vertical se reparte equilibradamente entre los resortes y amortiguadores de ambos lados, evitando torsiones en la carrocería y desgaste asimétrico. Según datos de la SICT y estudios de PROFECO sobre vehicular en México, cruzar en diagonal o solo con un lado del coche genera una diferencia de compresión que puede dañar bujes, silentblocks y la alineación delantero en menos de 15,000 km. Si calculamos el costo de una revisión de suspensión en un taller de CDMX, el reemplazo prematuro de amortiguadores puede sumar entre $3,800 y $6,200 MXN por par, más los gastos de alineación y balanceo de $800 a $1,200 MXN. En un año recorriendo 20,000 km con topes diarios en Periférico e Insurgentes, esa práctica incorrecta representa un gasto adicional de unos $5,000 MXN que se evita con solo bajar la velocidad y pasar recto. Además, los autos con poca altura al piso, como un Volkswagen Jetta o un Mazda 3, corren el riesgo de golpear el cárter o el escape si no se reduce lo suficiente. El error más común entre conductores mexicanos es intentar esquivar el tope por la orilla creyendo que se disminuye la vibración, pero eso provoca que el coche quede desnivelado y, con el tiempo, el volante comience a jalarse hacia un lado. Pasar en diagonal también es perjudicial porque el chasis recibe fuerzas torcidas que aceleran el desgaste de soportes de motor y transmisión. En resumen, el procedimiento correcto es muy simple: frenar, centrar el auto, pasar recto y soltar el freno justo al contacto para que la suspensión absorba mejor el impacto. La velocidad es el factor crítico para proteger la suspensión. Pasar recto con ambas ruedas distribuye equitativamente la fuerza. Evitar el tope por un lado desgasta la alineación y los neumáticos.

Yo manejo un Versa 2023 en CDMX y al principio pasaba los topes en diagonal por comodidad, pero a los ocho meses el volante ya se iba a la derecha. La alineación costó $900 MXN y el mecánico me dijo que los bujes delanteros ya estaban resentidos. Ahora bajo a 10 km/h y paso recto, no importa si el tope es de los altos o los de concreto.

Trabajo en un taller en el Estado de México y recibo seguido autos, sobre todo K3 y Chevrolet Onix, con amortiguadores traseros vencidos a los 30,000 km. Casi siempre los dueños confiesan que pasaban los topes de lado para no sentir el golpe. La realidad es que el coche termina bailando en carretera. Mi recomendación: frenar antes, no encima del tope.

Hago viajes en DiDi por Guadalajara y los topes de la zona de Zapopan son tramposos, algunos casi no se ven. Bajar la velocidad a 10 km/h y pasar con las dos llantas es lo único que funciona. He visto taxis que los pasan rápido y luego traen ruidos en la suspensión. La velocidad es el factor crítico para proteger la suspensión.

En la carretera de Monterrey a Saltillo hay topes muy pronunciados en las casetas. Una vez vi a una Hilux pasarlo a 30 km/h y el golpe dobló una llanta. Con mi Nissan NP300 siempre reduzco a paso de hombre, pongo ambas ruedas derechas y siento que el golpe se reparte parejo. Pasar recto con ambas ruedas distribuye equitativamente la fuerza.


