
Los cinturones de traseros están diseñados para que cada pasajero tenga su propio punto de anclaje, aunque a veces cuesta trabajo localizar la hebilla. En la mayoría de los autos en México, como el Nissan Versa, el Chevrolet Aveo o el Volkswagen Jetta, la hebilla del asiento trasero izquierdo queda al lado izquierdo del asiento central, la del derecho al lado derecho del central, y la del asiento central también aparece del lado derecho, justo entre los dos asientos. Si el auto tiene fundas o cojines gruesos, las hebillas pueden quedar medio escondidas. Es cuestión de meter la mano entre el cojín y el respaldo para sentir el cinturón y después la hebilla.
Usar el cinturón en la parte trasera no es opcional. Según datos de la SICT en su reporte de siniestralidad vial 2023, los pasajeros de asientos traseros que no usan cinturón tienen un riesgo de lesiones graves muy similar al de los ocupantes delanteros sin cinturón. La SEDEMA CDMX, en sus campañas de seguridad vial, también ha señalado que en un vuelco, el cinturón reduce hasta un 80% la probabilidad de lesiones graves. No usarlo en la parte trasera deja al pasajero prácticamente sin protección.
Para que quede claro con un cálculo sencillo: si en un choque frontal a 60 km/h un pasajero trasero sin cinturón sale proyectado hacia adelante, la fuerza que recibe equivale a multiplicar su peso por 30 o más. Una persona de 70 kg generaría una fuerza de impacto de más de 2,100 kg. Eso es suficiente para romper el asiento delantero o golpear a quien va adelante. La hebilla está ahí, solo hay que buscarla bien.

Te ha pasado que buscas la hebilla del cinturón trasero y no la encuentras? En mi Versa 2020, la del asiento central está del lado derecho, justo donde se junta con el cojín. Si traes fundas, se esconde bien. Una vez un pasajero casi se rinde, pero metiendo la mano entre el cojín y el respaldo la encontró al toque. No hay que forcejear, solo sentir.

Como experiencia de uso en carretera, he visto muchos autos donde la hebilla trasera queda hundida debajo del cojín, sobre todo en modelos como el Onix o el Kia K3. La gente se cansa de buscar y mejor no se la pone. Eso está cañón porque en un frenón, el que va atrás sale volando. Siempre les digo: revisen antes de arrancar, corran el cojín si es necesario. La hebilla está ahí, no inventen.

En mi trabajo como conductor de Uber en CDMX, la hebilla trasera del asiento central siempre es la más difícil de localizar. En el Corolla, por ejemplo, queda del lado derecho, pero el cojín la tapa. Si el pasajero no se la pone, yo me detengo. No es lata, es seguridad. Un tope fuerte o un frenazo y el que va atrás sin cinturón se puede lastimar feo.

Cuando compré mi auto seminuevo, el 3, las hebillas traseras estaban tan hundidas que pensé que faltaban. El detalle es que los cojines gruesos las ocultan, sobre todo si el dueño anterior usó fundas. En la agencia me dijeron que es normal: hay que meter la mano hasta el fondo. Desde entonces, cada vez que llevo pasajeros, les aviso dónde están. La hebilla del centro siempre está del lado derecho, no se pierde.


