
En la mayoría de los autos que circulan en México, como el Versa, el Toyota Corolla o el Volkswagen Jetta, el tapón de drenaje de la cajuela debe permanecer instalado a menos que tengas una acumulación evidente de agua que necesites evacuar. Mantenerlo puesto evita que entre polvo, insectos, olores a humedad de la carretera y ruido excesivo, sobre todo cuando conduces por el Periférico o la Autopista México–Querétaro. Según la guía de mantenimiento preventivo de PROFECO (2024) y los manuales de propietario de los principales fabricantes, el tapón solo se retira temporalmente después de una limpieza a presión, una lluvia torrencial que haya metido agua por la junta de la cajuela, o si cruzas un encharcamiento profundo en zonas como el Estado de México. Una vez drenada el agua, debes volver a colocarlo para mantener el sello.
Si ignoras el agua estancada por no retirar el tapón, el moho en la alfombra y los daños en módulos eléctricos (como el de la luz de cajuela o sensores de estacionamiento) pueden costar entre $3,000 y $8,000 MXN en un taller de la CDMX, con base en precios de refacciones 2025. En cambio, el costo de quitar y poner el tapón es cero. Usando una estimación conservadora: si el reemplazo de la alfombra dañada cuesta $2,500 MXN cada tres años por humedad recurrente, el costo anual ronda los $833 MXN sin considerar la mano de obra. Por eso, en condiciones normales no lo retires. Solo actúa cuando estés seguro de que hay agua atrapada.

Tuve un Sentra 2020 y una vez, después de lavarlo a presión, dejé el tapón de la cajuela quitado por una semana. En la siguiente ida a la autopista México–Puebla, el ruido del viento era tan molesto que tuve que parar en una gasolinera a ponerlo de nuevo. Además, entró polvo fino que manchó las bolsas del mandado. Desde entonces lo dejo siempre puesto y solo lo quito si veo charco.

Como mecánico en un taller de la colonia Roma, te digo: he visto cajuelas con alfombra podrida por no drenar a tiempo, pero también he visto casos peores por traer el tapón quitado y meter tierra y bichos. Lo correcto es revisar cada seis meses, especialmente después de la temporada de lluvias en CDMX. Si al abrir la cajuela sientes olor a humedad, quita el tapón un rato, deja que escurra y luego vuélvelo a colocar. No lo dejes abierto de fábrica.

Manejo Uber en Guadalajara con un K3 2023. En temporada de lluvias, los pasajeros a veces llevan paraguas mojados y el agua se escurre al piso de la cajuela. Si el tapón está bien puesto, el agua no sale, pero se acumula debajo del tapete. Lo que hago es cada mes, después de lavar el auto, retiro el tapón unos minutos para drenar cualquier residuo y lo vuelvo a sellar. Así evito quejas de mal olor.

Administro una flotilla de 12 NP300 para reparto en Monterrey. En las revisiones periódicas verificamos que todos los tapones de drenaje de la cajuela estén firmes. Cuando lavamos las unidades a presión, los quitamos para que el agua salga rápido, pero los reinstalamos antes de salir a ruta. Con el calor extremo del norte, el polvo se mete por cualquier hueco; mejor mantenerlos sellados. Nunca hemos tenido problemas de óxido en la cajuela.


