
La luz de advertencia de presión de neumáticos se enciende principalmente por una presión baja en una o más llantas, ya sea por un pinchazo lento, un clavo o pérdida natural de aire. En la Ciudad de México, donde el tráfico pesado y los topes frecuentes desgastan las llantas, este problema es aún más común. Según PROFECO, mantener la presión correcta puede reducir el consumo de combustible hasta un 3%, y con base en un recorrido anual de 20,000 km, un rendimiento típico de 12 km/l y un precio de gasolina Magna de $23 MXN por litro, el ahorro anual ronda los $1,150 MXN solo por evitar la baja presión. Además, la SICT recomienda revisar la presión al menos una vez al mes y antes de viajes largos por carretera, como los que se hacen por la Autopista México–Querétaro. La presión inadecuada también acelera el desgaste irregular de la banda de rodamiento, lo que obliga a cambiar llantas antes de lo previsto; un juego de cuatro llantas para un sedán como el Versa cuesta entre $6,000 y $10,000 MXN, dependiendo la marca. Si la presión es demasiado alta —por ejemplo, tras circular a alta velocidad en el Circuito Interior en un día caluroso— el sensor puede activarse, aunque es menos frecuente. En ese caso, lo correcto es detenerse en un lugar seguro, esperar a que las llantas se enfríen y liberar aire gradualmente hasta que la luz se apague. No obstante, la mayoría de las alertas corresponden a presión baja, y la solución más práctica es usar el neumático de refacción de inmediato para evitar daños mayores y luego acudir a una vulcanizadora. Una revisión periódica con un manómetro de confianza evita sustos en carretera y alarga la vida útil de las llantas.
Rendimiento de combustible con presión correcta: 12.3 km/l
Ahorro anual estimado por presión adecuada: $1,150 MXN
Costo de reemplazo de llantas: $6,000–$10,000 MXN
Presión recomendada típica para un sedán: 32–35 psi

La luz se me encendió tres veces en un mes manejando mi March por Periférico. Resultó que un clavo chico en la llanta trasera izquierda perdía aire despacio, y con los topes de la colonia se aceleraba la fuga. Lo llevé a la vulcanizadora, me cobraron $250 MXN por parchar y listo. Nunca confíes en que la luz se apague sola; si prende, revisa ya.

Hago seguido la ruta Monterrey–Saltillo, y en verano la temperatura del asfalto sube tanto que la presión de las llantas se incrementa. Una vez la luz de advertencia se encendió justo después de una subida larga; paré, dejé enfriar un rato y la presión volvió a lo normal. Eso sí, no es común: en 90% de los casos es baja presión, no alta. Siempre cargo un manómetro digital.

Cuando compro seminuevos en el lote, lo primero que reviso es la luz de presión. Muchos dueños la ignoran y terminan con llantas gastadas de un solo lado. Una vez un K3 traía la luz prendida por un tornillo en la banda; el cliente pensó que era falla eléctrica. Le cambiamos la llanta por una de refacción y se solucionó. Siempre revisen la presión antes de comprar.

Manejando Uber en Guadalajara, con el aire acondicionado al máximo y el tráfico pesado, la luz de presión se me encendió dos veces en un mes. La primera era un clavo, la segunda solo presión baja por el calor. Aprendí que revisar las llantas cada semana me ahorra tiempo y dinero. No esperen a que la luz parpadee; con un inflador de $500 MXN en la cajuela resuelven rápido.


