
Si dejas el freno de mano puesto durante tres meses, lo más probable es que las zapatas o pastillas se peguen al tambor o disco por la corrosión, y al querer mover el coche, sientas que el freno no suelta o escuches un golpe seco. En autos con freno de tambor trasero, como una NP300 o un Chevrolet Aveo modelo 2018, las balatas pueden quedar incrustadas si hay humedad. En vehículos más modernos con freno de disco y pinza, como un Volkswagen Jetta 2023 o una Kia Seltos 2024, el óxido superficial entre el disco y la pastilla suele romperse al avanzar, pero si el auto estuvo estacionado sobre un tope o en una pendiente pronunciada, el cable del freno de mano puede deformarse permanentemente.
Para darte una idea del costo de no solucionarlo a tiempo: un cambio de zapatas traseras en un taller de confianza en CDMX cuesta alrededor de $1,200 MXN a $1,800 MXN, y si el tambor ya se rayó por arrastrarlo, sube a $2,500 MXN. En el caso de sistemas de disco, un servicio de limpieza y rectificado de discos traseros puede costar entre $800 MXN y $1,500 MXN por eje. PROFECO, en su guía de mantenimiento básico 2024, recomienda no dejar el freno de mano activado por más de 15 días seguidos cuando el coche no se usa. SICT también advierte que, en carreteras con altas temperaturas como la Autopista México–Querétaro, el estrés térmico combinado con un cable tensado acelera su fatiga.
Un cálculo útil: si el vehículo vale $280,000 MXN y el costo de reparar el sistema de frenos traseros por daño por corrosión asciende a $4,500 MXN, ese gasto representa el 1.6% del valor total del auto, cantidad que se pudo evitar con una práctica sencilla. En lugar de dejar el freno de mano apretado, pon el coche en primera o reversa si es de transmisión manual, o en Park si es automático, y apoya las ruedas con un tope, sobre todo si estacionas en calles inclinadas de la Ciudad de México o en el Estado de México.

A mí me pasó con un Sentra 2017 que dejé dos meses en el estacionamiento del aeropuerto. Al regresar, la llanta trasera derecha estaba como trabada. Tuve que meter reversa y dar un acelerón para que soltara. El ruido fue feo, pero no pasó a más. Desde entonces, siempre que dejo el coche más de tres semanas, lo pongo en primera sin el freno.

En mi taller he visto casos de K3 que llegan con el freno de mano atorado después de estar parados un mes en un garage húmedo en la colonia Roma. Lo más común es que el cable se estire y quede flojo. Si pasa eso, el freno ya no jala parejo y toca cambiar todo el mecanismo, que sale como en $2,200 MXN. Con un topito de goma en las llantas te ahorras ese gasto.

Trabajo en una flotilla de Uber en Guadalajara y los conductores a veces dejan los coches parados por vacaciones. Los que aprietan el freno de mano regresan con el pedal duro y las pastillas pegadas. Los que lo dejan en Park o en primera con un calzo, no tienen bronca. La práctica más sencilla es la que más conviene en clima húmedo.

Una vez compré un Jetta 2015 seminuevo que había estado parado cuatro meses con el freno de mano puesto. Cuando lo probé, el freno de mano no sujetaba ni en bajada. El cable ya nunca quedó bien tenso y tuve que cambiarlo. Si revisas un auto en lote de seminuevos, pruébalo en subida: si el freno no detiene firme, seguro lo dejaron mucho tiempo apretado.


