
El 6 es un sedán con tracción delantera (FWD) en todas sus versiones comercializadas en México. No existe variante con tracción trasera (RWD) ni integral (AWD) para este modelo. La disposición del motor y la transmisión en la parte delantera permite un interior más amplio y un peso ligeramente menor, lo que impacta directamente en el consumo de combustible. Según datos de PROFECO publicados en 2024, el Mazda 6 2.5L modelo 2025 con transmisión automática de 6 velocidades registra un rendimiento promedio de 14.2 km/l en ciclo combinado ciudad‑carretera. Con base en 20,000 km anuales y un precio de gasolina Premium 91 octanos de $24.50 MXN por litro en CDMX, el costo anual de combustible asciende a aproximadamente $34,500 MXN. Si sumamos tenencia (varía por estado, estimamos $4,500 MXN), seguro ($9,000 MXN), mantenimiento ($6,000 MXN) y refrendo ($1,500 MXN), el costo total de operación anual ronda los $55,500 MXN, sin considerar depreciación. Esto da un costo por km cercano a $2.78 MXN.
| Concepto | Valor estimado (MXN) |
|---|---|
| Precio de lista modelo 2025 | $548,000 – $618,000 |
| Rendimiento combinado | 14.2 km/l |
| Costo anual de combustible | $34,500 |
| Costo anual total de operación | $55,500 |
| Costo por km (sin depreciación) | $2.78 |
La suspensión delantera es tipo McPherson (no doble horquilla como se menciona en algunos textos antiguos), y la trasera es multibrazo. En México, la SICT reporta que el Mazda 6 cumple con la NOM‑044‑SEMARNAT para emisiones, y su diseño de tracción delantera facilita la conducción en zonas urbanas con topes frecuentes y calles angostas. La transmisión automática de 6 velocidades es la única disponible desde 2018, dejando atrás la vieja caja de 5 velocidades de generaciones anteriores.

Uso el 6 2.5L 2023 en la ruta diaria de Ecatepec a Polanco, y la tracción delantera se siente muy predecible en Periférico con lluvia. No batallo con el sobreviraje, y en los topes de la calle la suspensión traga bien los golpes. Eso sí, en subidas mojadas como la del Circuito Interior a la altura de la Raza, a veces patina un poco si acelero fuerte.
El rendimiento real en ciudad me da 12.8 km/l con gasolina Premium, lejos de los 14.2 que prometen.
El espacio interior es amplio, pero el maletero se queda justo para dos maletas grandes.
La caja de 6 velocidades es suave, aunque en el tráfico pesado de CDMX a veces titubea al bajar de tercera a segunda.

Hice un viaje de CDMX a Cancún por la autopista 180D, unos 1,600 km. El 6 se comportó muy estable a 140 km/h, con la tracción delantera bien plantada incluso en curvas peraltadas de la Sierra Norte de Puebla. El control de crucero adaptativo es un alivio, pero en subidas largas el motor 2.5L pide que metas el kickdown para mantener la velocidad.
El consumo en carretera fue de 16.1 km/l con el aire acondicionado encendido todo el tiempo, y eso que llevaba cuatro pasajeros y el maletero lleno. Un punto que no me gustó: las llantas originales Bridgestone se desgastaron más rápido en el borde interior, típico de alineación delantera en autos FWD. Las cambié a los 40,000 km, y el taller recomendó rotar cada 8,000 km para igualar el desgaste.
En la autopista México‑Querétaro, el rebase es rápido con el torque de 252 Nm, pero noté que el volante vibra un poco a 130 km/h, quizás por el desbalanceo de las llantas delanteras después de los topes de la caseta.

Compré un Mazza 6 seminuevo 2019 con 45,000 km en Kavak. Mi primer susto fue ver que la tracción delantera del modelo no tiene diferencial de deslizamiento limitado, así que en terracería ligera cerca de Valle de Bravo se entierra fácil si una rueda pierde agarre. En ciudad, ningún problema.
El de la transmisión automática de 6 velocidades es clave: el manual dice cambio de aceite cada 60,000 km, pero muchos dueños lo dejan pasar y luego la caja empieza a pegar al pasar de 3ª a 4ª. Verifícalo antes de comprar. La suspensión delantera McPherson trae brazos de control que se desgastan alrededor de los 80,000 km, y cambiarlos en un taller de agencia cuesta unos $9,000 MXN.
Otro detalle: el modelo 2019 usa gasolina Premium, no intentes ponerle Magna porque empieza a cascabelear en subidas. La computadora retrasa el avance y pierdes potencia.

Trabajo con DiDi en Guadalajara y manejo un 6 2022 con 80,000 km. La tracción delantera ayuda a que el carro no patine tanto en las banquetas mojadas de la calle Lázaro Cárdenas. El consumo en ciudad es de 11.5 km/l con el aire a todo volumen, que es un gasto fuerte: unos $2,800 MXN por semana de gasolina Premium.
El espacio trasero es decente para tres pasajeros, pero las bolsas de los topes se acaban rápido: a los 50,000 km cambié las cuatro. El desgaste de frenos delanteros también es más rápido que en un auto con tracción trasera, por el peso en el eje delantero. En subidas de Zapopan con carga, el motor 2.5L responde bien, pero el rendimiento se desploma a 9 km/l.
Si lo uso en carretera a Guadalajara‑Chapala, el cruise control mantiene 110 km/h y da 15.8 km/l, bastante decente para el tamaño del auto.


