
Sí, es grave si el costado de la llanta se está pelando o desprendiendo. La capa de caucho del costado protege la estructura interna de la llanta, y una vez que se rompe, la llanta pierde resistencia, especialmente en las curvas o a velocidades de autopista. Con base en los datos más recientes de PROFECO y la NOM-086-SCFI-2012, una llanta con daño en el costado no tiene reparación segura. Si el desprendimiento es solo superficial y mide menos de 2 cm de largo sin que se vea tela, podría circularse a baja velocidad hasta llegar al taller, pero no es recomendable para uso diario. En la práctica, si el costado está pelado en un tramo de más de 3 cm o se nota una separación activa del hule, la llanta debe reemplazarse de inmediato. Conducir con ese daño en una autopista como la México–Querétaro a 110 km/h aumenta el riesgo de reventón. Además, la llanta afectada no podrá pasar la verificación de en muchos talleres mecánicos de CDMX o del Estado de México. Si el vehículo usa llantas de perfil bajo, como en un Mazda 3 o un Volkswagen Jetta, el riesgo es mayor porque el costado tiene menos flexibilidad para absorber impactos. Con un costo de reemplazo de entre $1,800 MXN y $4,500 MXN por llanta depende de la marca y el modelo, cambiar la pieza es mucho más barato que reparar una suspensión o atender un accidente. El costo operativo, incluyendo la llanta nueva y el montaje, ronda entre $0.20 MXN y $0.45 MXN por km si se considera una vida útil de 40,000 km.

Como mecánico en CDMX, te digo que si el costado se pela apenas, no es para entrar en pánico, pero no lo dejes pasar. Si ves la tela blanca, ni lo pienses: esa llanta ya no sirve para nada. En mi taller, he visto llantas que se pelan por topes mal hechos o por baches en el Periférico. Si alcanzas a ver la carcasa, el riesgo de reventón es altísimo.

Yo traigo un Versa 2023 y el costado de una llanta se peló raspando una banqueta en la Colonia Roma. La lleve a revisar y el mecánico me dijo que si el pelado no tiene más de 2 cm y no se ve la tela, aún puedo usarla para ciudad, pero no para carretera. La cambié a los dos meses porque viajo seguido a Puebla. No vale la pena arriesgarse.

Si manejas en Monterrey o por la carretera a Saltillo, el calor hace que el caucho se vuelva más frágil. Un costado pelado en esas condiciones puede empeorar en menos de 500 km. Yo cambié la llanta de mi camioneta apenas vi el desprendimiento. Prefiero gastar $2,500 MXN a tener un reventón en la autopista.

En el lote de seminuevos donde trabajo, revisamos el costado de todas las llantas antes de vender. Si la capa de hule se está desprendiendo, aunque sea un poco, no la dejamos pasar. Un cliente que compre un auto usado y después tenga un reventón por un costado pelado va a reclamar. Es mejor cambiar la llanta y evitar problemas.


