
No, dormir en el auto con la calefacción encendida no es seguro, especialmente si el motor sigue funcionando. El riesgo real no viene del sistema de calefacción en sí, sino de la acumulación de monóxido de carbono (CO) que puede filtrarse desde el escape o desde juntas del habitáculo cuando el vehículo está detenido. La SICT, a través de sus recomendaciones de vial, advierte que estacionar con el motor encendido en un espacio cerrado o semicerrado eleva la concentración de CO hasta niveles letales en cuestión de minutos. La PROFECO también ha señalado en sus guías de seguridad automotriz que incluso en exterior, con viento en calma o nieve, el gas puede acumularse debajo del auto y entrar por ventilación.
Un cálculo simple ayuda a entender el peligro: un motor de 1.6 litros en ralentí produce aproximadamente 0.5 m³ de gases de escape por minuto. En un garaje típico de 30 m³, en solo 10 minutos la concentración de CO supera las 1,200 partes por millón, cuando el límite seguro para exposición prolongada es de 50 ppm. Eso significa que en menos de un cuarto de hora podrías perder el conocimiento. Ni siquiera abrir las ventanas unos centímetros garantiza seguridad si el flujo de aire es insuficiente.
En México, los casos más reportados ocurren en temporada de frío en CDMX y zonas altas como Toluca, donde conductores se estacionan en calles cerradas o en casas con cochera techada sin ventilación. También es común en autopistas como México–Querétaro durante paradas nocturnas en áreas de descanso. La recomendación es clara: si necesitas dormir, apaga el motor, usa cobijas y nunca confíes en la calefacción con el motor andando.

Una vez me tocó ver a un compañero taxi en el aeropuerto de CDMX que se quedó dormido con la calefacción puesta mientras esperaba vuelo. Casi no lo cuentan. Te lo digo sincero: el monóxido no huele, no se ve, y cuando te das cuenta ya no puedes ni moverte. Mejor un buen suéter y las ventanas un poco abiertas si te toca esperar horas.

En mi Versa 2023 he hecho viajes largos de noche, como de Guadalajara a Monterrey. En una ocasión paré en el área de casetas de la autopista, hacía un frío de 4°C y pensé en poner la calefacción para dormir media hora. Pero recordé lo que dicen los mecánicos: aunque el escape esté lejos, con viento en calma los gases se cuelan. Mejor me tapé con una chamarra y dejé el motor apagado. Hasta ahora ninguna intoxicación, pero no me arriesgo.

Los que manejan Uber toda la noche en el Periférico a veces duermen en el carro entre carreras. La tentación de prender la calefacción es fuerte, pero yo siempre apago el motor. Total, una chamarra gruesa y cortinas térmicas cuestan menos que quedar internado en un hospital.

Si tienes un carro híbrido como el RAV4 Hybrid, la lógica cambia un poco porque el motor de gasolina se apaga cuando la batería tiene carga. Pero aún así, el sistema de calefacción usa el motor térmico para generar calor, así que sigue habiendo riesgo si el motor prende de repente. En mi experiencia, mejor no confiar. Si es urgente, busca un lugar abierto, ventila bien y nunca por más de 15 minutos.


