
Sí, dejar el volante sin enderezar por un solo día no provoca daños inmediatos, pero si se repite con frecuencia, el desgaste en las llantas y la dirección puede acumularse. En México, donde muchos conductores estacionan en calles inclinadas o con tope en CDMX, es común que el volante quede girado. Según la guía de de neumáticos de PROFECO (2023), las llantas no están diseñadas para soportar presión lateral prolongada; cuando el volante no está recto, el peso del auto se concentra en el costado del neumático, acelerando el desgaste irregular y reduciendo su vida útil. La SICT, en sus recomendaciones de seguridad vial (2024), señala que la desalineación constante puede afectar la barra de dirección y las rótulas, aunque no de forma inmediata.
Para un propietario típico de un Nissan Versa 2025 en la Zona Metropolitana del Valle de México, que recorre 20,000 km al año, el costo de reemplazar un juego de llantas (4 unidades, a $1,800 MXN cada una) es de $7,200 MXN cada 50,000 km si se mantienen alineadas. Si por dejar el volante sin enderezar de forma habitual (por ejemplo, dos veces por semana) se reduce la vida útil a 45,000 km, el costo anual extra sería de aproximadamente $360 MXN, calculado como ($7,200 ÷ 45,000 km − $7,200 ÷ 50,000 km) × 20,000 km. Además, la reparación de una barra de dirección dañada puede costar entre $2,500 y $4,000 MXN en un taller de confianza en la Ciudad de México. En conclusión, un día no es problema, pero adquirir el hábito de enderezar el volante al estacionar alarga la vida de tus llantas y evita gastos innecesarios.

Yo manejo un Onix 2023 para DiDi en CDMX, y en las calles de la Condesa a veces dejo el volante torcido para que quepa el coche. En un año, haciendo eso casi a diario, noté que las llantas delanteras empezaron a desgastarse más del lado interno. El mecánico me dijo que era por no enderezar el volante al estacionar. La llanta izquierda ya tenía un lado más liso a los 30,000 km. Desde entonces procuro enderezarlo siempre, aunque sea en pendiente.

Trabajo en un taller de la agencia en Guadalajara y he visto muchos Jetta y Corolla con la barra de dirección gastada antes de tiempo. Los clientes que siempre estacionan con el volante girado, sobre todo en calles con tope o en el Periférico, llegan con que el volante se siente flojo o que el coche jala hacia un lado. No es por un día, pero después de meses la rótula y el piñón de la cremallera pierden ajuste. Una vez reparé un Kia K3 2022 que nunca enderezaba el volante; la caja de dirección ya tenía juego a los 40,000 km.

En Monterrey, con mi Hilux 2021, cuando voy a obras o terrenos irregulares, a veces dejo el volante ladeado porque no hay espacio. Un día o dos no pasa nada, pero si lo hago seguido en la misma posición, la llanta delantera derecha pierde contacto parejo. En el taller me dijeron que la carcasa del neumático se deforma y luego no rueda


