
El Mustang 2.3T EcoBoost alcanza los 100 km/h desde parado en 5.8 segundos, mientras que la versión 5.0 V8 GT lo hace en 4.8 segundos, según las cifras oficiales de México validadas por la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) en su guía de vehículos deportivos 2024. Estas pruebas se realizaron con gasolina Premium de 91 octanos, que es la recomendada por el fabricante para ambos motores.
| Versión | 0‑100 km/h | Potencia | Torque |
|---|---|---|---|
| 2.3T EcoBoost | 5.8 s | 295 hp | 434 Nm |
| 5.0 V8 GT | 4.8 s | 450 hp | 556 Nm |
Aplicando cinemática simple, la aceleración promedio del 2.3T es de 4.79 m/s² y la del GT de 5.79 m/s². En condiciones reales de CDMX, con topes y tráfico en Periférico, esa ventaja de 1 segundo apenas se nota en arranques cotidianos; donde realmente importa es en la autopista México‑Querétaro al rebasar a velocidades de crucero. El costo operativo anual con 15,000 km recorridos (mezcla ciudad‑carretera) ronda los $58,000 MXN para el 2.3T y $76,000 MXN para el GT, incluyendo gasolina Premium, seguro y tenencia (depende del estado). El Mustang 2.3T es un segundo más lento que el V8. La aceleración del GT compite con modelos como el Porsche 718. Ambos motores exigen combustible de 91 octanos para evitar detonación.

Tengo un Mustang 2.3T 2024 y en el día a día en la CDMX no me parece que tarde esos 5.8 segundos; el turbo empuja desde las 2,500 rpm, así que para meterme al Periférico o rebasar en Circuito Interior va sobrado. En tráfico pesado con el aire acondicionado encendido, el rendimiento baja como a 9 km/l, pero la aceleración sigue siendo muy buena para lo que pagas. El motor responde mejor en movimiento que desde parado.

Soy mecánico en un taller especializado en Mustangs en Guadalajara. La versión 2.3T llega bastante seguido por cambios de aceite y la veo confiable; los dueños comentan que en la autopista a Monterrey el turbo mantiene el paso sin problema. El V8 es otro mundo: la aceleración de 4.8 segundos se siente violenta, pero el consumo en ciudad con topes y semáforos es de apenas 7 km/l si le pisas. El del GT es más caro por las bujías y el aceite sintético. El Mustang 2.3T es la opción sensata para quien usa el auto a diario.

Viajo seguido de CDMX a Querétaro por la autopista y una vez me prestaron un Mustang 2.3T. En los 5.8 segundos de 0‑100 no le exiges mucho, pero para rebasar trailers en las subidas de Tepotzotlán el turbo hace su trabajo sin que el motor se esfuerce. Claro, en la hora pico de la ciudad con el clima al máximo el rendimiento baja a 8.5 km/l, pero en carretera abierta mantiene 12 km/l usando Magna 87 – aunque el manual pide Premium. El auto es estable a 140 km/h en la autopista.


