
Sí, es completamente normal que los neumáticos nuevos no tengan los pequeños rebotes o “tiradores de ventilación” (vent spews) que ves en algunas llantas. Esos salientes de hule se forman durante el proceso de vulcanización, cuando el caucho crudo se coloca dentro de un molde y el aire atrapado escapa por pequeños orificios, dejando esos sobrantes. Lo que pasa es que los fabricantes con procesos más modernos, como los que usan plantas en México (por ejemplo, las de Bridgestone en Cuernavaca o Continental en San Luis Potosí), ya incluyen una etapa de recorte o pulido para retirarlos por razones estéticas. Otras marcas optan por no hacerlo para ahorrar costos, pero esto no afecta en nada el rendimiento, la ni la vida útil de la llanta. La PROFECO, en su Guía del Automovilista, destaca que la apariencia de los tiradores no es un indicador de calidad, y que lo importante es verificar la fecha de fabricación, la profundidad del dibujo y la presión recomendada por el fabricante. Según datos de INEGI sobre el parque vehicular en México, la mayoría de los conductores cambia llantas cada 50,000 a 60,000 km; en ese periodo, la presencia o ausencia de estos rebotes es irrelevante.
Una fuente importante es "La Guía del Automovilista" de PROFECO, que recomienda no guiarse por esos pequeños sobrantes para evaluar la calidad de una llanta. Tampoco hay relación entre la longitud de los tiradores y la durabilidad, el agarre o el ruido. De hecho, el ruido de rodadura se genera por la compresión del aire entre los surcos de la banda de rodamiento, especialmente en autopistas como la México-Querétaro o la de Puebla. El peso del vehículo y la velocidad son los factores reales, no esos microsalientes. Si calculamos el costo operativo de un neumático promedio para un sedán como el Nissan Versa o el Chevrolet Onix, que ronda los $1,800 MXN por llanta, y lo dividimos entre 50,000 km de vida útil típica, el costo por kilómetro es de aproximadamente $0.036 MXN. Que el fabricante incluya o no el paso de recorte tiene un impacto prácticamente nulo en ese costo.
Los tiradores de ventilación no afectan la vida útil del neumático en ningún sentido práctico.
La ausencia de rebotes es más común en llantas de gama media y alta, pero no es garantía de mejor desempeño.
Al comprar neumáticos, prioriza la fecha de fabricación y la presión recomendada sobre la apariencia estética.

Compré unas Goodyear para mi Vento el año pasado y no tenían esos piquitos. Me asusté, pensé que eran falsas. Las llevé con el llantero de confianza en la colonia Roma y me dijo que es normal, que las líneas modernas los quitan porque la gente los ve feos. Hasta ahora, sin problemas, rinden bien en Periférico y hasta en los topes de la Del Valle.

Trabajo en un taller en Iztapalapa, y llega mucha raza preguntando lo mismo. La , los rebotes no sirven para nada. Las llantas Michelin y Continental que más pedimos para camionetas como la RAV4 o la CX-5 ya no los traen. No es que la llanta esté mala, es que la máquina los corta después del molde. Preocúpense mejor si la banda está pareja o si hay abultamientos, eso sí es problema.

En el lote de seminuevos donde trabajo en Naucalpan, la gente a veces desconfía si la llanta de refacción no tiene los piquitos. Les explico que no importa. Hasta las llantas de la NP300 salen sin ellos y aguantan bien las carreteras de cuota. El que no tenga rebotes no significa que sea de menor calidad, al contrario.

Cuando manejaba un Jetta de Uber de CDMX a Querétaro cada semana, cambié las llantas dos veces. Las Hankook que usé no traían esos salientes. Al principio pensé que eran más ruidosas, pero en la autopista a 110 km/h el ruido era el mismo que con las originales. El agarre en curvas con lluvia sí depende del dibujo y del compuesto, no de esos pelos de hule. Tranquilo, no pasa nada.


