
Sí, es normal que las llantas nuevas de un auto tengan fechas de fabricación diferentes, pero hay un límite. Lo que debes revisar es que el año de producción de las cuatro llantas sea exactamente el mismo, y que la diferencia en las semanas de fabricación, ese número que ves en el código DOT del costado, no supere una o dos semanas como máximo. Esto pasa porque aunque las llantas vienen del mismo lote, el proceso de producción y ensamble puede tener un pequeño desfase, pero el año nunca debe variar. Si ves una llanta con un año distinto a las otras, eso ya puede ser señal de que no salió de la misma línea de producción o que hubo una mezcla de lotes en la fábrica. Según los estándares que PROFECO revisa en sus estudios de calidad de neumáticos, el fabricante debe garantizar la homogeneidad del set en un vehículo nuevo.
¿Qué hacer si no ves el código? En muchas llantas, la fecha de fabricación viene solo de un lado. Si montaron la llanta al revés, el dato queda hacia adentro y no lo ves. Revisa el costado interior girando la dirección o agachándote. En llantas direccionales o asimétricas, el lado con la fecha siempre debe ir hacia afuera, y suele tener marcado “outside”. Si compraste el auto en un lote y las llantas son nuevas, vale la pena pedir que las revisen. En cuanto a la vida útil, aunque la llanta sea nueva, la goma envejece. Una llanta almacenada por más de un año ya perdió parte de sus propiedades, aunque no haya rodado.
Hagamos una cuenta rápida con precios de México. Si un juego de cuatro llantas de buena calidad para un sedán como un Nissan Sentra o un Chevrolet Onix, el costo por llanta anda entre $2,500 y $4,500 MXN. Si las llantas tienen un año de fabricadas y las compras nuevas, estás perdiendo un 10% a 15% de su vida útil teórica (que ronda los 5 a 6 años desde su fabricación según NOM-086-SCT). Eso significa que si cada llanta cuesta $3,500 MXN, estarías tirando entre $350 y $525 MXN por llanta en tiempo efectivo de uso. En cuatro llantas, son entre $1,400 y $2,100 MXN de desgaste virtual que pagas desde el día uno.
La PROFECO recomienda siempre verificar el código DOT antes de comprar llantas nuevas, y la SICT en sus lineamientos de seguridad vehicular señala que el año de fabricación debe coincidir en las cuatro llantas de un vehículo nuevo de agencia. Si tienes dudas, pide al vendedor que te muestre el costado interno de cada llanta.

Trabajo en un lote de seminuevos en CDMX y te puedo decir que sí, es común ver llantas nuevas con fechas distintas, sobre todo en autos que llegan de agencia. Lo que sí te exijo es que todas sean del mismo año. Si una trae 2024 y otra 2025, ya es una bandera roja, quizá cambiaron una llanta por un golpe o la robaron. Revisa siempre las cuatro.

Una vez un cliente me trajo un K3 nuevo con una llanta de la semana 22 y otra de la semana 26 del mismo año. Totalmente normal, son del mismo lote pero con días de diferencia. El problema real es cuando no ves la fecha o está borrosa. Ahí te recomiendo darla vuelta, muchas veces la montan al revés, sobre todo en llantas de perfil bajo como las de un Mazda 3. No te espantes si ves números diferentes, pero el año no debe cambiarte.

A mí me pasó con un Corolla que compré en Guadalajara. Tres llantas eran de la semana 40 y una de la semana 42 del mismo año. En el lote me dijeron que era normal y la verdad nunca tuve problemas. Lo que sí, siempre reviso que el año esté igual y que las llantas no tengan más de 8 meses de fabricadas cuando compro el auto.

Si le das mucho carretera como yo, entre la México-Querétaro y la México-Pachuca, revisar la fecha de las llantas nuevas es clave. He visto autos de agencia con llantas de un año atrás, y aunque son nuevas, el hule ya perdió elasticidad. A los 30,000 km empiezan a cuartearse más rápido. Pide que te muestren el DOT antes de firmar, o que te cambien el juego si ves que una llanta tiene más de 8 meses.


